Haruki Murakami, escritor: "El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional"

El autor japonés escribió la icónica frase en una de sus obras célebres y casi 20 años después la cita todavía cobra relevancia.

29 de mayo, 2026 | 18.24

"El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional", escribió Haruki Murakami en su obra De qué hablo cuando hablo de correr, su icónico libro de memorias publicado en 2007. Se trata de una de las frases más célebres del escritor japonés, ya que es un gran recordatorio sobre cómo posicionarse ante los momentos difíciles de la vida. 

Más que una sentencia, la frase se presenta como una invitación a enfrentar las dificultades de la mejor forma posible. Ya sea dolor físico o emocional, la manera de cómo reaccionar ante él y cómo convivir o resolver ciertos problemas es lo que realmente define una experiencia, por más dolorosa que sea.

Así nació la icónica frase de Murakami

Si bien la hizo suya, la frase nació en medio de su amor por el running y, en realidad, era un mantra de otro corredor, quien a su vez lo había heredado de su hermano. En el libro, la célebre cita aparece en un momento en que él mismo está corriendo y se encuentra en un estado límite. "Hay que ser capaz de seguir respirando mientras se contiene la respiración. No soy un humano. Soy una pura máquina. Y, como tal, no tengo que sentir nada. Simplemente, avanzo… El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional", escribió.

¿Quién es Haruki Murakami?

Nacido en Kioto en 1949, Haruki Murakami es uno de los escritores más leídos del mundo, cuenta con obras traducidas a más de cincuenta idiomas. Títulos como Norwegian Wood, Kafka en la orilla y 1Q84 lo consagraron como un referente de la literatura contemporánea. Pero su filosofía de vida se entiende mejor si se conoce su historia: en 1981, siendo dueño de un bar de jazz en Tokio, decidió dejarlo todo para dedicarse a escribir. Fue entonces cuando comenzó a correr.

Haruki Murakami tiene 77 años y es uno de los escritores contemporáneos más relevantes del mundo

Rápidamente, correr se volvió parte de su rutina diaria. Según contó en una entrevista con The Paris Review, adoptó la costumbre de levantarse a las cuatro de la mañana, escribir  entre cinco y seis horas y acostarse temprano. Incluso, cuando ya se siente cansado de correr, el mantra y negarse a caminar lo ayudan a completar las carreras.

La mentalidad que guio su vida y su propia resiliencia se resumen muy bien en su célebre frase. Murakami no propone ignorar el dolor, ni fingir que no está ahí, sino evitar que el sufrimiento se instale como un estado permanente y casi habitual para la vida.