“Están queriendo encubrir”: el padre de Ángel López cuestionó la nueva pericia

Una nueva pericia sostuvo que Ángel López murió por una neumonía bilateral, pero su padre denunció un intento de encubrimiento y aseguró que el niño sufrió violencia durante el proceso de revinculación con su madre.

09 de mayo, 2026 | 18.23

El fallecimiento de Ángel López, un niño de apenas cuatro años en la ciudad de Comodoro Rivadavia, tomó un rumbo inesperado tras la incorporación de nuevos estudios médicos al expediente judicial que investiga su muerte. Mientras que los informes histopatológicos más recientes sugieren que el deceso se produjo por causas naturales ligadas a una afección respiratoria grave, la familia del menor denuncia un intento de encubrimiento institucional y sostiene que el pequeño fue víctima de una violencia sistemática que terminó con su vida.

"A mi hijo lo asesinaron", sentenció este sábado Luis López, padre de Ángel, al asegurar que la muerte de su hijo no fue bajo ninguna circunstancia un hecho natural. Para López, la información que apunta a una enfermedad busca deliberadamente “desviar el tema” y “ocultar la corrupción” que, según su visión, atraviesa a los funcionarios de Comodoro Rivadavia. En un video difundido por su abogado, Roberto Castillo, el papá del niño comodorense fue tajante: “Están queriendo encubrir a los asesinos”.

Según publicó El comodorense, la controversia en torno al caso estalló este sábado tras conocerse los resultados de una nueva pericia médica que sostiene que el niño falleció debido a un cuadro de neumonía bilateral. Este informe técnico contradice de manera frontal la hipótesis inicial que manejaba la fiscalía al comienzo de la investigación, la cual ponía el foco en la detección de más de 20 lesiones internas localizadas específicamente en la zona de la cabeza del menor. 

La causa tiene como principales acusados a la madre biológica del niño, Mariela Altamirano, y a su pareja, Michel González, ambos detenidos e imputados. Según la investigación, Ángel estaba bajo su cuidado cuando fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia.

Denuncias de maltrato y negligencia

Acompañado por su pareja, Lorena Andrade —quien crió a Ángel durante sus primeros años de vida—, López defendió la salud previa de su hijo. Según sus declaraciones, el pequeño era un niño sano que jamás había manifestado problemas respiratorios ni padecido enfermedades de ningún tipo antes de ser entregado a su madre biológica, con la que atravesaba un proceso de revinculación dispuesto por la Justicia Familiar. 

El relato de la familia describe un escenario de maltrato recurrente y privaciones: López insistió en que su hijo presentaba evidencias claras de violencia física y afirmó que recibió 20 golpes en su cabeza. Asimismo, desmintió la hipótesis de la enfermedad al señalar las condiciones en las que vivía el niño junto a su madre biológica: “Mi hijo vivía ahí, lo hacían dormir cerca del techo, donde pasaba frío y hambre". 

Situación procesal y cuestionamiento a la Justicia

Actualmente, por la muerte del menor continúan detenidos Altamirano y González. Ambos fueron imputados originalmente en el contexto de una causa por homicidio agravado por el vínculo. No obstante, tras la incorporación de esta nueva pericia médica, el expediente podría sufrir una recaratulación que modifique sustancialmente la situación legal de los acusados.

Esta posibilidad es la que más alarma a la familia de la víctima, que manifestó una total desconfianza hacia la seriedad y transparencia del proceso. En este sentido, la crítica de la familia se extendió formalmente hacia los funcionarios que intervinieron en el proceso de revinculación del menor con su madre biológica. 

López confirmó que presentó una denuncia penal contra la psicóloga, el juez y la defensora que participaron en dicha decisión, argumentando que no hubo rigor en el seguimiento del bienestar del niño. El caso entra ahora en una etapa de definiciones donde la Justicia deberá evaluar si prevalecen los hallazgos médicos o las evidencias de violencia denunciadas por el entorno cercano de la víctima.