Kicillof pasó por Córdoba: armado con intendentes y pedido para que encabece el 2027

El gobernador bonaerense firmó convenios destinados al turismo y la educación. El intendente de Cosquín rompió el cerco antiperonista y armó un acto con nuevas melodías. El gesto de Martín Llaryora para con su par provincial. 

08 de mayo, 2026 | 19.50

El gobernador Axel Kicillof pisó fuerte en Córdoba y salió airoso de una de las provincias más adversas históricamente para el peronismo. El mandatario se llevó convenios firmados para ratificar su gestión y logró romper el cerco antiperonista de la mano del intendente de Cosquín, Raúl Cardinali, quien lo recibió en la municipalidad y le armó un acto en el auditorio principal de la ciudad Próspero Molina, que durante años hizo las veces de sede para el clásico festival de Cosquín. 

La buena predisposición de la gente y las convocatorias de los cordobeses para sacarse fotos con el mandatario sorprendieron gratamente en su entorno. “No esperábamos este recibimiento”, reconocieron y agradecieron el mismo. Las melodías que se escucharon este viernes en la plaza fueron las de “Axel Presidente”. 

Axel Kicillof junto al intendente de Cosquín, Raúl Cardinali.

Además, desde el armado del gobernador bonaerense destacaron el gesto que tuvo Martín Llaryora; remarcaron que el cordobés “sabía de la visita” de Kicillof, que ambos dialogaron y que éste le aseguró que “no iba a tener inconvenientes en Córdoba”. Y cumplió. Llaryora estuvo todo el día en la provincia de San Juan para participar de la Expo Minera y evitó una foto con su par bonaerense en tiempos en que se muestra cercano al gobierno libertario. Pero le dejó hacer base en su tierra.

En diálogo con El Destape, el intendente de Cosquin - el primero que se animó a traerlo a la provincia - se refirió a la presencia del mandatario bonaerense: “Lo importante es que Axel vino, firmamos el convenio, y tendimos puentes con el gobierno de la provincia de Buenos Aires”. Sobre la posibilidad de que el dirigente forme parte de una fórmula presidencial, Cardinali remarcó su “visión peronista”, y reconoció que “debe haber un peronista en la Casa de Gobierno el años que viene”.

Respecto de la relación con el gobernador cordobés, el jefe comunal dijo que era “excelente”, y que quiere que “siga siendo gobernador”. “Estamos trabajando para él; escucha a los intendentes y conoce el barro diario al que estamos sometidos todos nosotros”, afirmó.

Por su parte, Kicillof dijo a este medio que “millones de argentinos se están dando cuenta que ni la economía crece, ni lo peor ya pasó”. Y Córdoba no es la excepción. El dirigente dijo que la provincia también “sufre las consecuencias del modelo económico de Javier Milei”. Además, advirtió que “no vine acá a hacer campaña”, aunque reconoció que “los que venimos del peronismo, militamos por un país con más producción, trabajo, salud, educación, cultura y justicia social”. 

La CGT se sube al Clio 2027

Durante el Congreso del sindicato de Sanidad realizado en La Falda, el cosecretario de la CGT Héctor Daer dijo públicamente que Kicillof “es el mejor candidato que tiene el peronismo”. Durante ese evento del que participó el mandatario la canción que volvió a escucharse fue la de “Axel Presidente”. 

La última actividad de la jornada fue la UTN de Córdoba. Allí firmó convenios para dictar nuevas carreras a través del programa “Puentes” en suelo bonaerense. Además habló con los medios y dejó en claro que “hay que construir un armado federal” y que “hay que buscar las coincidencias” entre los diferentes espacios, ya que actualmente “son muy poquitos los que coinciden con Milei”. El dirigente, una vez más, volvió a dejar en claro que su confrontación será con el Presidente y evitó meterse en internas del peronismo en su provincia, así como también en el peronismo cordobés.

El mandatario arribó a la provincia acompañado de los ministros de Seguridad, Javier Alonso; de Gobierno, Carlos Bianco; de Trabajo, Walter Correa; de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque; de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez y de Comunicación, Jesica Rey; y del intendente de Mar Chiquita, Walter Wischnivetzky. 

Cada uno de ellos vino con una tarea concreta. Alonso, Larroque y Bianco fueron los armadores políticos de cada reunión. Correa, el puente con los gremios. El intendente firmó convenios para su distrito y con la ciudad cordobesa homónima. El resto de los dirigentes firmaron convenios de gestión.