No es Bariloche: por qué este rincón patagónico escondido está a punto de cambiar en 2026

Las tareas ya en marcha garantizarán no solo la llegada de turistas durante todo el año, sino una mayor seguridad vial para los residentes y un fuerte impulso a la economía local.

29 de enero, 2026 | 19.28

Ubicada en el corazón de la Patagonia argentina, rodeada de majestuosos bosques, lagos de aguas cristalinas y montañas imponentes, Villa Traful se encamina a experimentar en 2026 uno de los cambios de mayor impacto en la región: la pavimentación de la ruta provincial 65.

Los trabajos de asfalto sobre 24 kilómetros, que van desde Confluencia hasta el puente sobre el río Minero, garantizarán la conexión con las rutas nacionales 40 y 237. La obra cuenta con financiamiento del Banco Mundial e implicará una inversión superior a los 35 millones de dólares.

“Esta obra no solo mejora la accesibilidad a uno de los principales destinos turísticos de la provincia, sino que permite avanzar en la conformación de un eje de conectividad norte-sur alternativo y complementario a la ruta nacional 40”, destacó el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa.

Así será la pavimentación de la ruta 65, la obra que cambiará para siempre a Villa Traful

Con la primera fase del proyecto ejecutada en un 50 % hacia fines de 2025, el gobierno de Neuquén confirmó que en 2026 se avanzará con la segunda etapa de 24 kilómetros, desde el puente sobre el río Minero hasta el empalme en Confluencia.

La pavimentación forma parte del histórico plan de asfalto que lleva adelante la actual gestión, con el objetivo de generar desarrollo, equilibrar oportunidades entre regiones y crear condiciones concretas para el crecimiento de las economías regionales, según señalaron desde el Ejecutivo neuquino.

“Gracias a esta decisión política, ya se concretaron varias obras, como la pavimentación de la ruta que une Andacollo y Huinganco, la repavimentación de la ruta provincial 5 entre Rincón de los Sauces y Añelo, así como de la ruta provincial 23 entre Aluminé y el puente a la altura del Rahue. Además, se encuentran en ejecución otras 18 obras distribuidas en todo el territorio”, agregaron.

Actualmente en marcha, la primera etapa, de 34 kilómetros, se lleva adelante con financiamiento de la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, por sus siglas en inglés). Para la etapa posterior, de 24 kilómetros, la provincia gestionó recursos ante el Banco Mundial, obteniendo un aval por 35 millones de dólares.

La finalización de la iniciativa cambiará de manera radical la realidad de Villa Traful. Su ubicación estratégica entre Bariloche y Villa La Angostura genera un flujo constante de visitantes que, hasta ahora, debían transitar caminos de ripio complejos, especialmente durante el invierno. El asfalto garantizará no solo la llegada de turistas durante todo el año, sino, fundamentalmente, una mayor seguridad vial para los residentes y un fuerte impulso a la economía local.

Los atractivos turísticos de Villa Traful

Esta villa que ofrece experiencias únicas, como la navegación sobre un bosque sumergido en el lago Traful. Villa Traful ofrece un ambiente de calma y actividades para todos los gustos. Desde caminatas matutinas por la costanera hasta senderos que llevan a cascadas, miradores y playas lacustres, el pueblo mantiene un ritmo relajado donde la naturaleza es protagonista.

La costanera es el paseo más accesible y habitual, con bancos y claros que permiten disfrutar del lago con sus cambiantes tonos según la luz y el clima. Este recorrido fue parte de la rutina diaria de vecinos y visitantes antes de que la villa ganara popularidad como destino turístico.

La gastronomía acompaña esta tranquilidad con platos típicos como la trucha patagónica al mediodía y una picada al atardecer frente al lago, siempre con el paisaje como protagonista y el silencio solo interrumpido por el viento o el movimiento del agua.

Uno de los mayores atractivos naturales es el bosque sumergido en el lago Traful. A mediados del siglo XX, un deslizamiento de tierra hizo caer varios coihues de pie dentro del agua, donde las bajas temperaturas conservaron sus copas casi intactas. Hoy, es posible navegar sobre ese bosque submarino, una experiencia única en la Patagonia.

Además, en los alrededores se encuentran sitios con pinturas rupestres que recuerdan a los pueblos originarios que habitaron la zona, pequeñas grutas naturales con historias de navegantes y pescadores, y miradores como el del Viento o las Lagunas Mellizas, que amplían las opciones para explorar.