El tapir es el mamífero silvestre más grande y robusto de la región, sobre todo en el norte argentino donde buscan convertirlo en "monumento natural provincial". La propuesta de Tucumán corresponde al nivel mayor de resguardo que tendría el animal.
Desde la Reserva Experimental de Horco Molle aseguran que esta medida es clave para "consolidar su preservación y acompañar el cambio social que hoy reconoce a la especie como parte del ecosistema local".
Según consignaron medios locales, la reserva avanza con el plan de conservación con nueve ejemplares, de los cuales cuatro están organizados en dos parejas y son evaluados para una futura liberación, que podría concretarse a fines del 2026 o inicios del 2027.
Proyecto para declarar al tapir como monumento natural provincial
El proyecto también incluye corredores biológicos para ampliar su hábitat y mejorar las condiciones de supervivencia del animal en estado silvestre. Además, se busca generar conciencia sobre la protección de todas las especies de tapir, que son cuatro y en nuestro país se encuentra el de tierras bajas o amazónico.
Sin embargo, la iniciativa no se limita sólo al cuidado de los animales, sino que también pretende ser una estrategia multidisciplinaria que involucra a científicos, juristas, psicólogos, organismos públicos, empresas y organizaciones sociales. En este sentido, la recuperación y conservación del tapir también incluye aspectos legales, éticos, culturales y sociales.
El rol del tapir
De los nueves ejemplares que tiene la provincia de Tucumán, cinco permanecerán en programas de reproducción en cautiverio. Algunos serán intercambiados con otros instituciones para garantizar la diversidad genética de la población.
El objetivo final del programa de reproducción en cautiverio es lograr una población estable en vida silvestre, que sea capaz de sostenerse por sí misma. Pero requerirá de mucho tiempo. La provincia podría volver a tener tapires en libertad.
Dónde habita el tapir y cuál es su situación actual
El tapir que se encuentra en el norte argentino es de coloración parda a grisácea y pelaje corto. Tiene una especie de crin que se extienden por detrás de su cabeza.
Su distribución abarca desde Venezuela al Paraguay, y norte de nuestro país. Hay dos subespecies: T. t. terrestris y T. t. spegazzinni Ameghino 1909 en la provincia biótica chaqueña, en el Chaco, Formosa, este de Salta, noreste de Tucumán y selva de transición de Jujuy (Cabezas 1988).
Sus hábitats y hábitos corresponden a quebradas y zanjones de bosques húmedos, en áreas de bañados y vegetación herbácea de sabanas. Generalmente asociados a cuerpos de agua, ríos, lagunas y zonas pantanosas.
También se encuentran en selva y bosques con áreas inundables, hasta los 2000 metros. Su alimentación consiste principalmente en brotes, frutos y hojas. Solitario (o en grupos familiares).
La especie se encuentra en peligro de extinción en varios países de Sudamérica. En Tucumán desapareció hace algo más de 50 años, por la caza deportiva sin control y la reducción de áreas selváticas.
