Mientras Clarence Thomas alcanza hito, su impronta conservadora en la Corte Suprema de EEUU perdura

03 de mayo, 2026 | 17.43

Clarence Thomas alcanzará esta semana un hito ​importante en la Corte Suprema de Estados Unidos, al convertirse en el segundo magistrado con más años de servicio en la historia del país. A lo largo de su trayectoria, este acérrimo conservador ha desempeñado un papel importante en orientar a la Corte hacia una línea más conservadora, aunque no haya conseguido todo lo que ha ‌defendido.

Thomas, de 77 años, lleva en el cargo desde octubre de 1991, ‌tras haber sido nombrado a los 43 años por el presidente republicano George H. W. Bush para sustituir al destacado liberal y pionero de los derechos civiles Thurgood Marshall en el máximo órgano judicial de Estados Unidos.

Marshall fue el primer miembro negro de la Corte. Thomas, tras una controvertida batalla por su confirmación en el Senado, se convirtió en el segundo.

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El lunes, Thomas superará al juez Stephen J. Field, que ocupó el cargo entre 1863 y 1897, convirtiéndose en el tercero con más años de servicio en la Corte, según la Sociedad Histórica de la Corte Suprema. El jueves, Thomas superará a su difunto excolega John Paul Stevens, que ocupó el cargo entre 1975 y 2010, convirtiéndose en el segundo con más años de servicio, según la sociedad.

Si Thomas permanece en el cargo hasta el 20 de mayo de 2028, establecería el récord de permanencia en la Corte, superando al juez William O. Douglas, que ocupó el cargo ​entre 1939 y 1975, según la sociedad.

PROFUNDAMENTE INFLUYENTE

Thomas ha ⁠dejado su huella en la Suprema, a pesar de que su papel ha evolucionado a lo largo de los años.

"Comenzó su andadura en la Corte a menudo en desacuerdo, y se ‌mantuvo firme", afirmó Haley Proctor, profesora de Derecho de la Universidad de Notre Dame que anteriormente trabajó como secretaria de Thomas. "La influencia del juez en ⁠el derecho ha sido profunda. Y eso es consecuencia, no solo de sus muchos años en la Corte, ⁠sino también de su persistencia.

Thomas ha ayudado a la mayoría conservadora de 6 a 3 de la Corte, en vigor desde 2020, a actuar con firmeza. En dos días consecutivos de junio de 2022, fue el autor de una sentencia histórica que ampliaba los derechos sobre las armas protegidos por la Segunda Enmienda de la Constitución y se unió a otros jueces conservadores ⁠para revocar la decisión de 1973 en el caso Roe contra Wade, que había legalizado el aborto en todo el país.

También ha defendido una visión amplia de ​la libertad religiosa, se ha opuesto al matrimonio homosexual, ha luchado contra las preferencias de acción afirmativa para las minorías en el ‌acceso a la universidad y la contratación, ha apoyado la pena de muerte y ‌los amplios poderes presidenciales, y ha frenado las restricciones a la financiación de las campañas electorales.

"El juez Thomas es el magistrado más radicalmente conservador que ha formado parte ⁠de la Corte Suprema en la era moderna", afirmó Erwin Chemerinsky, decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Berkeley. "Digo esto porque, además de ser conservador, ha adoptado posturas que cambiarían drásticamente la ley y que la Corte nunca ha aceptado".

Chemerinsky señaló que, entre otros asuntos, Thomas está a favor de revocar los precedentes que han bloqueado las leyes contra los anticonceptivos y las relaciones homosexuales. Asimismo, destacó su deseo de poner fin a protecciones clave para la libertad de prensa y sus críticas al precedente que obligaba a los estados a proporcionar ​abogados a los acusados de delitos ‌penales que no pudieran permitirse contratarlos.

"En algunos ámbitos, logró cambiar la ley, como en el caso de la Segunda Enmienda, al anular Roe contra Wade y poner fin a la acción afirmativa", dijo Chemerinsky. "Pero en la mayoría de los casos, sus llamados a un cambio radical en dirección conservadora no han obtenido el apoyo de la mayoría de la Corte".

Thomas y los demás jueces conservadores han permitido que el presidente republicano Donald Trump aplique una serie de políticas obstaculizadas por cortes inferiores que cuestionaban su legalidad. Cuando la Suprema infligió a Trump un inusual revés en febrero al rechazar sus amplios aranceles globales, Thomas fue uno de los ⁠tres conservadores que disintieron, y el mandatario lo colmó de elogios.

UN SENTIDO DE LEALTAD

Ken Masugi, investigador del centro de estudios conservador Claremont Institute, afirmó que Thomas genera un sentido de lealtad en quienes trabajan con él, sobre todo en sus antiguos asistentes jurídicos, varios de los cuales se han convertido desde entonces en jueces federales.

Antes de su mandato en la Suprema, Thomas contrató a Masugi como asesor en la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por sus siglas en inglés).

"Se nota que sus secretarios le son increíblemente leales, incluso los que no están de acuerdo con él", dijo Masugi. "Eso es prueba de la influencia que ejerce sobre las personas dentro de la Corte".

Thomas ejercía como juez federal de apelación cuando Bush lo nominó para un puesto vitalicio en la Suprema. El Senado le confirmó a por 52 votos a favor y 48 en contra tras una batalla durante la cual fue acusado de acoso sexual por una profesora de Derecho llamada Anita Hill, una antigua subordinada ‌suya en la EEOC. Thomas negó la acusación.

El futuro presidente Joe Biden, demócrata, era el presidente del Comité Judicial del Senado durante las audiencias de confirmación que Thomas denunció como "un linchamiento de alta tecnología para negros insolentes".

Thomas dijo a los senadores: "Es un mensaje de que, a menos que te doblegues ante un viejo orden (...) serás linchado, destruido y ridiculizado por un comité del Senado de Estados Unidos en lugar de ser colgado de un árbol".

Thomas sigue siendo contundente en sus declaraciones públicas. El 15 de abril, en la Universidad de Texas, calificó el progresismo como una filosofía política que supone una amenaza existencial para Estados Unidos y sus principios fundacionales del siglo XVIII.

Thomas afirmó que el progresismo "pretende sustituir las premisas básicas de la Declaración de Independencia y, por ende, nuestra ‌forma de gobierno. Sostiene que nuestros derechos y nuestra dignidad no provienen de Dios, sino del gobierno. Exige al pueblo una sumisión y una debilidad incompatibles con una Constitución basada en el origen trascendente de nuestros derechos".

Stephen Wermiel, profesor de Derecho de la American University, dijo: "Entiendo que es un tipo muy sociable y que cae bien a la gente de la Corte, pero a menudo da la impresión de ser ‌un juez enfadado y resentido. Hay momentos ⁠en los que parece que aún no ha superado el episodio de Anita Hill y que sigue albergando una especie de ira latente al respecto".

¿QUÉ LE DEPARA EL FUTURO?

Thomas, que cumplirá 78 años el 23 de junio, no ha dado señales de que tenga intención de jubilarse. Trump, que podría realizar ​un cuarto nombramiento para la Suprema si surgiera alguna vacante, ha dicho que espera que Thomas y su compañero conservador, el juez Samuel Alito, de 76 años, continúen.

Thomas ha insinuado en el pasado que su mandato sería prolongado. Durante una charla en 2019 en la Universidad Pepperdine de California, se le preguntó a Thomas qué diría en su fiesta de jubilación dentro de 20 años.

"Pero no me voy a jubilar", respondió Thomas al entrevistador, quien le preguntó: "¿Ni dentro de 20 años?".

"No", respondió Thomas.

"¿Ni dentro de 30 años?", insistió el entrevistador.

"No", respondió Thomas.

(Editado en español por Carlos Serrano)