La escuela secundaria argentina enfrenta un desafío crítico que va más allá de los contenidos pedagógicos: la presencia de los alumnos en el aula. El informe “Ausentismo: ¿qué sabemos acerca de cuánto faltan los estudiantes de secundaria?”, elaborado por el observatorio Argentinos por la Educación, revela una tendencia preocupante: el 51% de los estudiantes del último año declara haber faltado 15 días o más hasta el mes de octubre. Esta cifra representa un salto significativo respecto al 44% registrado en 2022, evidenciando un agravamiento del fenómeno en todo el territorio nacional.
El informe no solo muestra que se falta más, sino que los alumnos que ya tenían una asistencia irregular han profundizado ese comportamiento. Mientras que los grupos que faltan poco se mantienen estables, creció la proporción de estudiantes con más de 20 inasistencias (del 26% al 30%). Para los directores de los establecimientos, este es el problema número uno. Según los datos procesados, el 46,8% de los directivos considera que el ausentismo es un problema serio o moderado, situándolo en la cima de sus preocupaciones, incluso por encima de los bajos logros educativos o la impuntualidad.
¿Por qué faltan los alumnos en Argentina?
Al analizar las causas, el informe distingue entre motivos de fuerza mayor y factores subjetivos o socioeconómicos:
- Salud: Es el motivo principal, mencionado por el 62% de los encuestados.
- Falta de motivación: El 39% de los alumnos afirma que "no tenía ganas de ir", una cifra que asciende al 49% en las escuelas de gestión privada, lo que enciende alarmas sobre el vínculo emocional y de interés entre el joven y la institución.
- Diferencias por sector: En las escuelas estatales, ganan peso las razones vinculadas a la vulnerabilidad: el 14% falta por tener que cuidar a un familiar y el 12% por trabajo o tareas del hogar, porcentajes que triplican a los de las escuelas privadas.
La problemática no afecta a todas las jurisdicciones por igual. Buenos Aires (66%) y la Ciudad de Buenos Aires (59%) lideran los índices de mayor ausentismo (alumnos con más de 15 faltas), mientras que provincias como Santiago del Estero (28%) y San Juan (29%) presentan los niveles más bajos de inasistencia reportada.
Los especialistas coinciden en que el ausentismo es el "síntoma" de una crisis más profunda. Bruno Videla, coautor del informe, sostiene que esto es solo "la punta del iceberg" de un quiebre en la alianza entre familias y escuela. Por su parte, Viviana Postay advierte que la intermitencia se debe a que "los bordes de lo institucional se han vuelto difusos" y el sentido del esfuerzo se ha desdibujado.
Finalmente, el informe subraya una carencia estructural: Argentina aún no cuenta con un sistema de información nominalizado que permita seguir las inasistencias en tiempo real a nivel nacional, lo que obliga a depender de autorreportes y dificulta el diseño de políticas públicas precisas para recuperar la presencialidad en las aulas.
