La principal fábrica de vidrios del país comenzará a importar productos de China

En la planta hay temor por despidos luego de que la firma registre pérdidas millonarias por dos años consecutivos.

26 de marzo, 2026 | 19.42

Una de las principales causas de la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei es la apertura de importaciones que liquidó a la industria nacional, provocando el cierre de fábricas y despidos de trabajadores. Esta actualidad llegó a la principal productora de vidrios del país, que comenzó a traer productos directamente de China.

Se trata de la histórica fábrica Rigolleau, ubicada en Berazategui, que tiene pérdidas millonarias desde hace un tiempo por la caída del consumo interno y la competencia desigual por el ingreso de productos del extranjero. En la planta hay temor por nuevos despidos

La empresa es un emblema de la producción nacional y funciona en el sur del conurbano desde hace 120 años, a punto tal que llevó a que Berazategui sea conocida como "la capital nacional del vidrio". Sin embargo, hoy sus productos tienen el lema "Hecho en China", una foto que pinta de cuerpo entero el presente que vive el país desde la llegada de Javier Milei.

Rigolleau apagó uno de sus hornos industriales el año pasado, algo que desde el sector de los trabajadores marcaron como grave, ya que tienen que funcionar de manera constante y la vuelta al funcionamiento lleva muchísimo tiempo.

Hoy la firma mantiene activas sus líneas de envases para la industria farmacéutica y alimentaria, pero ante el avance de las importaciones preocupa a los trabajadores, ya que temen que haya nuevos despidos y se sumen a los 100 que hubo en los últimos meses

El mal momento de Rigolleau

En el último registro fiscal, Rigolleau registró una pérdida neta de $5.596 millones en 2025, que es más del doble de los $2.599 millones del pasivo del ejercicio anterior. En los últimos dos años, la firma acumuló pérdidas por más de $7.000 millones.

En esa línea, las ventas totales alcanzaron $112.088 millones, lo que significa una caída del 19 por ciento en términos reales respecto al ejercicio previo, en el que se recaudaron $139.189 millones. Otro dato que se desprende, es que hubo un despacho físico por 117.452 toneladas, un 11 por ciento abajo en el balance interanual, y que la producción total fue de 114.305 toneladas.

En ese esquema, la histórica empresa opera con alrededor del 60 por ciento de su capacidad, por la caída del consumo interno que no logra recuperarse, lo cual se suma a la caída de las exportaciones. Según los números de la compañía, las ventas al exterior tuvieron una caída del 37,8 por ciento interanual.

En la planta hay temor por despidos luego de que la firma registre pérdidas millonarias por dos años seguidos.