Cerró una importante fábrica de retenes con más de 50 años de historia

La firma fue un ícono de la industria y llegó a abastecer a varias provincias. Hoy deja una estructura vacía y una cadena productiva sin su fuente de ingresos. 

04 de marzo, 2026 | 16.41

La industria metalúrgica sufrió un nuevo golpe tras confirmarse el cierre de una histórica fábrica de retenes en medio de la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei.

Scar cerró las puertas de su planta en barrio Pueyrredón, en la ciudad de Córdoba. La firma tenía tras más de 50 años de historia de actividad ininterrumpida y llegó a abastecer distintos puntos del país.

Según detallaron desde el sector, el cierre dejó una imponente estructura de cemento vacía y afecta directamente a toda una organización que incluía distintos turnos, proveedores y transportistas.

También subrayaron que esto implica un golpe social y emocional para la comunidad del barrio Pueyrredón, ya que impacta a comercios cercanos, familias vinculadas a la actividad y vecinos que convivieron durante décadas con la fábrica. 

En su mejor momento, representó una importante referencia para la industria cordobesa con una red comercial que llegaba a todo el norte del país. Hoy se suma a la larga lista de industrias que cierran sus puertas en medio de la crisis económica por la caída de las ventas y la apertura de importaciones

La planta tenía más de 50 años de história.

Se agrava la crisis metalúrgica en el centro del país

La facturación real de la industria en Rosario cayó casi 9% en 2025 y acumula una retracción superior al 35% en los últimos dos años. Además, la recesión superó los 30 meses, el sector metalúrgico aparece como el más golpeado. “El 77% de los rubros que integran nuestra rama muestra cifras negativas de actividad”, señaló Rafael Catalano, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM) de la ciudad santafesina.

El informe de actividad que elabora mensualmente AIM no presenta novedades positivas. Con los datos de cierre de 2025, muestra un porcentaje de utilización de la capacidad instalada de apenas el 38% a nivel nacional, con ramas como la de línea blanca que, con la excepción de productos de nicho, se convirtieron prácticamente en importadoras. “Muchas empresas optaron por esa opción para sobrevivir, el problema de la importación de bienes finales es que se deteriora toda la cadena de valor armada para abastecer la fabricación local”, explicó Catalano. La maquinaria agrícola es un ejemplo. El sector presenta números levemente positivos de ventas, pero la producción de agropartes bajó 15%.