Una histórica marca de galletitas deja de producirse en medio de la crisis económica que produjo el gobierno de Javier Milei. Ahora pasará a tercerizar la elaboración de sus productos, pero la fábrica mantiene su actividad con otras marcas.
Se trata de Tía Maruca, que cerró su planta principal ubicada en el departamento de Albardón, San Juan, tras más de 28 años de producción ininterrumpida. Esto se debe a una combinación de factores económicos.
La firma logró competir contra los gigantes del sector y ser una de las marcas más reconocidas de la industria nacional; sin embargo, hoy el panorama es totalmente adverso y más de dos docenas de trabajadores quedaron en la calle.
Los motivos del cierre de la fábrica de Tía Maruca
Por el momento no hubo comunicado de la empresa respecto de lo sucedido ni del futuro. Sin embargo, en los últimos años la firma fue sufriendo la caída del consumo interno a la par de la crisis económica, sobre todo en el sector alimenticio. A eso se sumó el aumento de los costos de la harina y el azúcar, que son insumos esenciales para la producción de galletitas.
Además de esos factores, desde el sector marcaron los problemas para acceder a créditos bancarios a tasas accesibles y la imposibilidad de modernizar la línea de producción para competir con marcas más económicas.
El cierre de la fábrica afecta duramente a la economía de Albardón, ya que Tía Maruca era uno de los principales empleadores del departamento. Además, hay preocupación por lo que pasará en la otra fábrica que hay en la provincia de San Juan, ya que muchos creen que este es un punto de no retorno para la firma.
Tía Maruca nació en 1998 como un pequeño emprendimiento familiar en San Juan y, con el paso de los años, logró expandirse a todo el país e incluso llegó a exportar sus productos. Sin embargo, ya en el último tiempo mostró serios problemas. Por ejemplo, la planta de esa provincia tuvo su producción frenada en el 2025 durante varias semanas por la demora de los sueldos de los trabajadores.
Además, en septiembre del año pasado, cerró la fábrica de Chascomús donde trabajaban 27 personas. En aquel momento, los empleados denunciaron que la empresa realizó un vaciamiento de la planta con camiones retirando materia prima e insumos mientras se dirigían a una audiencia en la sede del Ministerio Provincial de Trabajo por el atraso del pago de aguinaldos.
