Baterías Moura cierra dos líneas de producción por las importaciones

Son 25 los trabajadores afectados por esta medida. La firma traerá baterías desde Brasil. 

12 de marzo, 2026 | 09.00

Una de las medidas del gobierno de Javier Milei que provocaron la actual crisis económica es la apertura de importaciones, la cual dejó a muchos trabajadores en la calle. En los últimos días se sumó una nueva empresa a la lista, ya que una fábrica de baterías cerrará dos líneas de producción para traer productos del extranjero.

Se trata de la reconocida empresa Baterías Moura que en su planta del Parque Industrial de Pilar dejará de fabricar baterías pesadas para camiones y las traerá de Brasil. En esa tarea se desempeñaban 25 trabajadores.

Desde el sindicato Químico de Pilar afirmaron que están negociando la reubicación de los operarios que se desempeñan en las dos líneas destinadas al cierre. Sin embargo, algunos ya aceptaron un retiro voluntario que ofreció la empresa, por lo cual la planta de 180 operarios se verá reducida. 

Desde el sindicato apuntaron contra el gobierno de Javier Milei

Esto forma parte de la masacre que este gobierno está cometiendo con la industria, algo que no vivimos ni en pandemia”, sostuvo el titular del sindicato Químico, Sergio González, al medio Pilar a Diario

Además, sostuvo que temen que esta modalidad se extienda a otras líneas productivas y el avance de las importaciones termine afectando a muchos más trabajadores de Moura. "Esto se da en el contexto de la reforma laboral. Encima, no hay con quién hablar en el gobierno para tratar de buscar soluciones”, agregó el dirigente gremial respecto de esta situación que se vive en la planta. Lo único que resaltó es que "la empresa no tiene voluntad de irse del país".

Cabe señalar que la empresa de origen brasilero se instaló en Argentina en 2012, siendo la primera fábrica fuera de su país, comenzando con un enfoque en el sector automotor para luego expandirse a otras áreas.

En 2020, la firma comenzó una búsqueda laboral para expandir su plantel en el Parque Industrial de Pilar, incorporando a 20 nuevos trabajadores, y se planificaba un crecimiento de mercado sostenido durante años. Sin embargo, a menos de cuatro años de esas proyecciones, la empresa comenzó a achicarse al dejar de producir y comenzar a importar, un panorama que se repite en muchos de los sectores productivos del país. 

Pilar y su parque industrial se volvieron un ejemplo de la crisis económica con empresas que cerraron o despidieron trabajadores, como el caso de la fábrica de cerámicas ILVA, la empresa de alimentos para mascotas Gepsa o la de electrodomésticos Whirlpool.

Algunos trabajadores aceptaron el retiro voluntario.