Como en La Forestal: operarios de un aserradero denuncian que les pagan con vales

Trabajadores de ASECOR advierten que las autoridades empresariales no pagan sueldos ni aguinaldos. Señalaron la inexistencia de categorías laborales dentro de la planta.

23 de marzo, 2026 | 10.44

El sector foresto-industrial y maderero atraviesa una profunda crisis debido a la combinación de cambios políticos y económicos dispuestos por el gobierno de Javier Milei, que impactan en el mercado. En este marco, trabajadores del aserradero ASECOR, ubicado en la localidad de Gobernador Virasoro, provincia de Corrientes, denunciaron una situación de precariedad laboral que incluiría pago con vales, deudas salariales y condiciones informales de contratación desde hace varios meses. “Hace meses que no vemos plata”, relataron algunos empleados a medios locales. 

Mientras el Gobierno nacional insiste en que la reforma laboral será la llave para reactivar el empleo, testimonios describen un grave escenario laboral que se habría iniciado en octubre del año pasado. “Estamos cobrando con vales, nos adeudan sueldos, aguinaldo y hay horas que se pagan en negro”, señalaron operarios en diálogo con radios locales. Según los relatos, estos documentos serían utilizados como forma de pago parcial ante la falta de efectivo, lo que limita su uso a la compra de mercadería y deja sin cobertura otros gastos básicos como alquiler, servicios o transporte. 

Entre las principales denuncias, los operarios mencionan que hay situaciones irregulares como la falta de pago de aguinaldo y vacaciones, la ausencia de cobertura médica y un esquema laboral que combinaría horas registradas con trabajo no declarado. “Nos blanquearon solo algunas horas y otras lo cobramos en negro, y eso hasta ahora no se corrigió”, indicaron.

Además, advirtieron sobre la inexistencia de categorías laborales dentro de la planta. “No hay diferencias entre maquinistas ni oficiales, todos cobramos lo mismo”, afirmaron, al tiempo que cuestionaron la falta de reconocimiento de la escala salarial correspondiente al sector.

En ese contexto, algunos testimonios reflejan además situaciones de endeudamiento y dificultades económicas, ya que muchos trabajadores "perdieron alquileres porque no podían pagar". "Estamos sosteniendo esto como podemos”, señalaron con angustia a FM SOL 98.9.

El caso adquiere especial relevancia en el ámbito foresto-industrial, ya que el establecimiento esta vinculado a una empresaria con roles institucionales en entidades representativas del sector a nivel nacional y regional. No obstante, hasta el momento no hubo confirmaciones oficiales ni declaraciones públicas por parte de la firma.

Los trabajadores de la forestadora Tapebicuá retomaron las protestas

Este no es el único conflicto del sector en la provincia. Los trabajadores de la forestal Tapebicuá retomaron la semana pasada su plan de lucha con manifestaciones y cortes parciales sobre la Ruta Nacional 14, uno de los principales corredores del Mercosur. La protesta comenzó nuevamente frente a la planta fabril y luego se trasladó a la cinta asfáltica, donde los operarios interrumpieron el tránsito de manera parcial.

El conflicto comenzó el año pasado y mantiene en vilo a más de 520 trabajadores que dependen de la actividad de la empresa. La firma solicitó la apertura de un concurso preventivo de acreedores para evitar la quiebra, pero hasta el momento no existen definiciones concretas sobre el futuro de la producción ni sobre la situación salarial del personal.

Durante los últimos meses la empresa abonó apenas el 60 por ciento de los sueldos correspondientes a enero, febrero y marzo, mientras que el aguinaldo del segundo semestre de 2025 fue pagado en cuotas. A esta situación se suma la pérdida de cobertura médica para varios trabajadores, incluso en casos de tratamientos complejos.

Según informó el medio Norte Corrientes, el abogado de los operarios, Sebastián Costa, explicó que el acuerdo de suspensiones que había sido pactado por tres meses ya se cumplió y que la empresa no presentó propuestas concretas para garantizar la continuidad laboral. En ese contexto, los trabajadores decidieron sostener las protestas diarias a la vera de la ruta.

En 2023 la firma ya había cerrado su planta de San Charbel, en Garruchos, donde se produjeron 70 despidos. La compañía, controlada por el grupo Celulosa Argentina, arrastra desde hace meses una caída de actividad y problemas de liquidez, agravados por la recesión industrial, la contracción del consumo interno, la apertura de importaciones y un tipo de cambio que complica la competitividad exportadora, argumentaron desde la empresa. Ahora, la situación laboral se tensó aún más con la demanda del Sindicato de Trabajadores de la Madera (STM), que reclama una deuda de 170 millones de pesos y que culminó en un embargo judicial sobre una cuenta bancaria de la firma.