Nuevo método con celular mide fosfato y mejora diagnóstico y cultivo

Un equipo del CONICET y la UBA desarrolló un método económico y práctico para medir fosfato en suelo, agua y muestras humanas usando teléfonos celulares.

19 de febrero, 2026 | 20.00

Un grupo de investigadores del CONICET y la UBA creó un sistema innovador que utiliza teléfonos celulares para detectar y cuantificar fosfato en diferentes muestras, desde suelos hasta muestras humanas. Esta tecnología promete facilitar diagnósticos médicos y optimizar el control agrícola, siendo más accesible y práctico que los métodos tradicionales.

El fosfato (PO₄³⁻) es un compuesto químico fundamental en la naturaleza, presente en numerosas estructuras vitales. Su medición es crucial para diversas aplicaciones, entre ellas la detección de enfermedades poco frecuentes como el raquitismo hipofosfatémico autosómico y la hipofosfatemia ligada al cromosoma X, que suelen pasar desapercibidas en los controles clínicos habituales por su baja incidencia.

En el ámbito agrícola, la correcta concentración de fosfato en el suelo es vital para el crecimiento óptimo de los cultivos. En Argentina, cerca del 60 por ciento de las tierras cultivadas tienen niveles por debajo del rango crítico, por lo que contar con un método sencillo y rápido para medir este nutriente puede ser un cambio importante para el sector productivo.

El investigador Luis González Flecha, líder del proyecto, explicó que “los métodos convencionales actuales presentan baja capacidad de detección y requieren equipamiento costoso y personal especializado, limitando su uso”. Por eso, el equipo desarrolló un nuevo reactivo y aprovechó los sensores de los teléfonos celulares para superar esas barreras, logrando un sistema confiable, sensible y reproducible.

La tecnología se publicó en la revista científica Talanta y está en proceso de evaluación para su patente y comercialización. Una vez disponible, podría utilizarse en laboratorios de investigación, docencia, industrias de fertilizantes, cooperativas agropecuarias y organismos de control ambiental, entre otros.

Para Álvaro Recoulat Angelini, primer autor del estudio, la posibilidad de medir fosfato con un celular “abre la puerta a monitoreos más frecuentes y descentralizados, involucrando no solo laboratorios especializados, sino también municipios, empresas de saneamiento y proyectos de ciencia ciudadana”.

Cómo funciona el invento del CONICET que mide nutrientes con un celular

El funcionamiento es sencillo: al añadir el reactivo a la muestra, se genera un color verde estable en unos 30 minutos, cuya intensidad está vinculada a la cantidad de fosfato presente. Esta intensidad se mide a través de la absorbancia digital captada por la cámara del celular, que convierte la luz en señales digitales para cuantificar el contenido.

El reactivo desarrollado incorpora un copolímero llamado Pluronic® F-68, que mejora significativamente su estabilidad, permitiendo conservarlo por más de un año a temperatura ambiente sin perder sensibilidad. Además, su sensibilidad es 30 veces mayor que la del método tradicional de Fiske–Subbarow, lo que representa una gran ventaja para su uso rutinario.

Más allá de la salud y la agricultura, la metodología también puede aplicarse para evaluar la calidad del agua, ayudando a detectar contaminación por fosfatos originada en fertilizantes o efluentes industriales. Incluso puede servir en investigaciones básicas para medir la actividad de enzimas relacionadas con el ATP, la molécula clave para la energía celular.

El avance en sensores de cámaras de celulares y el bajo costo de estos dispositivos anticipan un cambio radical en la instrumentación óptica analítica. Actualmente, los investigadores trabajan junto con pymes argentinas y las áreas de transferencia tecnológica del CONICET y la UBA para formalizar convenios que permitan llevar este desarrollo al mercado y protegerlo mediante patente.

Este proyecto cuenta también con la participación de la investigadora Gabriela Elena Gómez y el coautor José María Delfino, quienes aportaron al desarrollo del software que convierte las imágenes en datos precisos de concentración de fosfato.

Un reactivo especial genera color verde que la cámara del teléfono detecta.