Es argentino, creó una técnica revolucionaria para operar la vista y fue premiado en Italia

Roberto Albertazzi creó una técnica menos invasiva para operar el queratocono, mejorando resultados y reduciendo riesgos.

07 de julio, 2026 | 19.56

Roberto Albertazzi, un médico argentino de 71 años, se llevó un gran reconocimiento internacional por desarrollar una innovadora técnica quirúrgica para tratar el queratocono, una enfermedad que puede llevar a la necesidad de un trasplante de córnea.

Este oculista bonaerense ideó un método particular para colocar los anillos intracorneales, que corrigen las deformaciones visuales causadas por esta afección. Su procedimiento, llamado "By-Limbic", fue premiado en el III Congreso Mundial de Queratocono, celebrado en Florencia, Italia.

Albertazzi nació en Quilmes y estudió Medicina en La Plata, donde descubrió su pasión por la oftalmología. Con los años se especializó en el queratocono, una enfermedad progresiva que deforma la córnea al afinar y protruir su capa más gruesa, el estroma, dando lugar a una visión borrosa y distorsionada.

¿Qué es el queratocono y cómo afecta la visión?

Esta patología suele manifestarse en la adolescencia o poco después, y aunque sus causas exactas aún son desconocidas, el médico explicó que "las causas del queratocono son hereditarias, casi siempre. Pero si te rascas, es peor: las enzimas pasan al estroma y lo 'lisan'". La fricción excesiva del ojo activa enzimas que dañan la córnea y aceleran la deformación.

En el pasado, para tratar el queratocono se usaban lentes de contacto, pero no detenían la progresión de la enfermedad. Más tarde aparecieron los anillos intracorneales, que son segmentos plásticos con forma de "paréntesis" que se colocan alrededor de la córnea para aplanarla y corregir la miopía, y también se aplicaron en casos de queratocono.

Sin embargo, la técnica tradicional presentaba limitaciones. Según un informe de Joseph Colin en 2006, 7 de 57 ojos tratados con anillos tuvieron que ser reintervenidos para retirarlos, debido a fallas en la colocación o extrusiones.

Ante esta realidad, Albertazzi decidió perfeccionar la técnica. Desde su trabajo en el Centro de Ojos de Quilmes, ideó "By-Limbic", que consiste en introducir los anillos a través del limbo, la zona de transición entre la córnea y la parte blanca del ojo, en lugar de hacerlo por el centro de la córnea como se hacía tradicionalmente.

La técnica "By-Limbic" coloca los anillos por el limbo del ojo.

Esta zona tiene un diámetro de 12 milímetros, el doble del punto de corte clásico, y la incisión se realiza en un lateral del limbo, lejos del túnel por donde se colocan los anillos. Esto reduce notablemente el riesgo de que los anillos se salgan, un problema frecuente en la cirugía convencional.

Albertazzi explicó que el avance tecnológico con el femtoláser permitió crear túneles sin incisiones, pero la cercanía del corte con los anillos seguía siendo un punto vulnerable. Por eso su técnica aporta un gran beneficio al alejar la entrada del lugar donde se implantan los anillos.

Además, "By-Limbic" se combina con el crosslinking, otro procedimiento que detiene el avance del queratocono. "Lo bueno es la combinación de ambas técnicas", señaló el médico, quien aclaró que su método es aplicable hasta el grado 2 y medio de la enfermedad, cuando todavía es posible regularizar la córnea con anillos.

Cuando le preguntaron cómo se le ocurrió esta innovación, Albertazzi respondió con humor: "La soñé mientras dormía". Su invento es único a nivel mundial y ya recibió el prestigioso premio Giglio d'Oro a la innovación médica en Italia.

Aunque tiene reconocimiento internacional, Albertazzi sigue operando en Quilmes con su técnica y ya está trabajando en un nuevo desarrollo relacionado con la cirugía ocular: "El By-Limbic es lo más parecido a una laparoscopia en la córnea. Ahora estamos detrás del stent", anticipó.