El malestar económico de los argentinos encontró un nuevo termómetro. Se difundió una nueva encuesta y los números son contundentes: la economía del hogar está bajo una presión que no se veía hace meses, y la mayoría de los ciudadanos siente que su situación empeoró respecto al año anterior.
El dato más impactante del estudio es el del endeudamiento familiar. Según la encuesta publicada por la consultora ARESCO, el 67% de los hogares tuvo que endeudarse en los últimos meses para cubrir gastos corrientes. Solo el 30% declaró no tener deudas de ese tipo.
El número adquiere mayor dimensión cuando se lo compara con mediciones anteriores. En noviembre de 2025, el porcentaje de hogares endeudados era del 50%. En apenas cuatro meses, esa cifra creció 17 puntos porcentuales, un salto que el propio informe califica como muy pronunciado.
En línea con ese dato, el 75% de los entrevistados declaró que en su hogar les costó más llegar a fin de mes en comparación con meses anteriores. Solo el 25% dijo que la situación fue igual o más llevadera.
El trabajo y la inflación, las preocupaciones centrales
Cuando se les preguntó qué es lo que más los afecta en su vida cotidiana, los problemas económicos concentraron el 60% de las respuestas. Dentro de esa categoría, los problemas de trabajo o de actividad económica encabezaron el ranking con el 39% de las menciones. En segundo lugar aparece la inflación, con el 21%.
MÁS INFO
Más atrás quedaron el delito y la inseguridad (19%), la corrupción (13%) y los problemas de acceso a la salud y la educación (7%). El resultado refleja un cambio en la agenda de preocupaciones: la economía cotidiana desplazó a la inseguridad como el problema más urgente para los argentinos en su día a día.
La aprobación de Milei, en terreno negativo
En el plano político, el relevamiento de ARESCO registró una aprobación del gobierno de Javier Milei del 40%, frente a una desaprobación del 51%. El saldo neto es de -11 puntos, lo que ubica al gobierno en terreno negativo.
Si bien el oficialismo mantiene una base de apoyo relevante, la mayoría de los ciudadanos evalúa negativamente la gestión en un contexto marcado por las dificultades económicas cotidianas.
Un escenario exigente en año electoral
El cuadro que dibuja ARESCO es el de un país en el que la economía del hogar se deterioró de manera rápida y visible. El salto en el endeudamiento familiar, la dificultad para llegar a fin de mes y el protagonismo del empleo y la inflación como preocupaciones centrales configuran un clima social que presiona al gobierno en un año electoral.
Con las elecciones legislativas de medio término en el horizonte, la capacidad del oficialismo para revertir esa percepción de deterioro será determinante para medir la adhesión ciudadana en las urnas.
