Derrumbe en Parque Patricios: habilitaron el reingreso parcial de los vecinos damnificados pero sigue la bronca

Tras el derrumbe de inicios de marzo, la Ciudad autorizó el ingreso parcial al complejo afectado. Cómo será el acceso y qué zonas siguen restringidas. Sigue la bronca con la constructora en el ámbito judicial.

19 de marzo, 2026 | 12.07

Luego del derrumbe en el Complejo Procrear Estación Buenos Aires, en Parque Patricios, la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires autorizó la habilitación del reingreso parcial de vecinos a sectores que calificaron como seguros. La medida se implementará de forma gradual, mientras continúan las tareas técnicas y la investigación judicial sobre las causas del colapso estructural. Aún así, las familias aún persisten en su temor de volver luego del dramático desplome y recibieron la noticia de que sus hogares no tendrán servicio de luz y agua hasta que los ocupen físicamente.

Según pudo confirmar El Destape, el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad autorizó el retorno progresivo de los más de 200 propietarios y ocupantes a determinadas áreas del complejo afectado por el derrumbe ocurrido a principios de marzo. La decisión se basa en informes técnicos que confirmaron condiciones mínimas de seguridad en sectores específicos del predio.

El colapso se produjo en una losa que formaba parte del techo del estacionamiento subterráneo, lo que derivó en la clausura preventiva total del Sector 2 del complejo, ubicado entre las calles Astor Piazzolla, Lavardén, Avenida Suárez y Mafalda. Tras nuevas inspecciones y evaluaciones estructurales, se resolvió levantar parcialmente esa clausura, aunque con restricciones.

Cómo será el acceso de los vecinos

El reingreso autorizado no será generalizado. Se realizará de manera "gradual, sectorizada y bajo estrictas condiciones de seguridad". Solo podrán ingresar quienes acrediten vínculo con las unidades habilitadas y siempre bajo coordinación de las autoridades.

De acuerdo a lo informado en el expediente penal, la habilitación no se define por listado de unidades, sino conforme al plano:

  • Pisos superiores: Las Torres A, B, C y D fueron consideradas aptas para su habitabilidad.
  • Planta baja: Se encuentra habilitada en su mayor parte, excepto las zonas restringidas por cercanía al derrumbe.
  • Subsuelo (cocheras): Se habilitan los sectores periféricos que no se encuentran bajo la losa colapsada.

Sectores que continúan clausurados:

  • Toda el área central afectada por el derrumbe
  • Un departamento específico de Planta Baja (Sector A)
  • Cualquier sector donde continúen tareas de reconstrucción o apuntalamientos sensibles

 

La Policía de la Ciudad controlará los accesos, mientras que los Bomberos acompañarán en situaciones que lo requieran. Además, los organismos técnicos delimitarán con precisión qué zonas están habilitadas y cuáles continúan restringidas. En paralelo, el restablecimiento de servicios como el gas "dependerá de nuevas inspecciones técnicas y se realizará únicamente en los sectores considerados seguros".

A pesar de la noticia del reingreso, una parte importante del complejo sigue inhabilitada. En particular, el área directamente afectada por el derrumbe permanece cerrada, al igual que otros sectores donde continúan las tareas de reparación o donde persisten riesgos estructurales.  Las autoridades remarcaron que la medida no implica una reapertura total, sino una habilitación limitada que podrá ampliarse a medida que avancen los trabajos y se verifiquen nuevas condiciones de seguridad.

Fuentes del caso señalaron a este medio que incluso hay temor por parte de varias familias por volver a sus propiedades luego del colapso. A esto se suma el trauma que significó su eyección del lugar, ya que los evacuados que se encontraban alojados en el Hotel América denunciaron el traslado a otro alojamientos que, según afirman, no cuentan con condiciones mínimas para su estadía. En total son varias familias con niños y personas con necesidades especiales que pedían la intervención urgente de las autoridades.

Según relataron los vecinos, en el lugar hay 21 niños, entre ellos dos menores con discapacidad —uno con diagnóstico de autismo—, además de una persona mayor con problemas de movilidad. La preocupación creció luego de que la constructora Sudamericana SA (COSUD), encargada de la situación, informara el traspaso al Hotel Marbella, ubicado en la zona de Congreso.

El expediente judicial sigue en curso y se mantiene la supervisión técnica permanente sobre el edificio. Además, se dispuso una custodia policial las 24 horas en las zonas clausuradas para evitar accesos indebidos y preservar la seguridad. El caso continúa bajo análisis para determinar responsabilidades y garantizar que el proceso de normalización del complejo no comprometa la integridad de los vecinos.

COSUD, en el ojo de la tormenta

Una de las principales preocupaciones entre los vecinos del predio proviene del Sector 1, un complejo "espejo" del Sector 2, protagonista del derrumbe. Por el momento, la Dirección General Guardia de Auxilio y Emergencias del Gobierno de la Ciudad realizó una inspección ocular en el edificio y determinó que la estructura del edificio se encuentra en condiciones seguras.

Durante la recorrida se detectaron filtraciones y presencia de humedad en algunos sectores del subsuelo (cocheras). Por este motivo, se "notificó al consorcio la verificación, reparación y apuntalamiento preventivo de la losa de cocheras (primer subsuelo), con el objetivo de mejorar las condiciones de mantenimiento del sector", reza el documento oficial.

La inspección fue realizada por personal técnico de la Dirección General, a cargo de Daniel Anakin, quien notificó formalmente al consorcio para que las tareas correspondientes se realicen bajo supervisión de un profesional matriculado, conforme al Código de Edificación de la Ciudad.

El comunicado de Cosud dirigido a los vecinos del Sector 1 al que accedió El Destape apuntó que se mantienen "analizando imágenes obtenidas relacionadas con la verificación de disposición de armadura de refuerzo en las armadura de refuerzo en las secciones". Además, remarcaron que realizaron "cerca de 200 escaneos en puntos de interés", y que "cada uno de ellos debe ser analizado a fin de obtener distribuciones de acero en cada sección".

"Debe entenderse que en otras circunstancias este trabajo corresponde a horas de gabinete que pueden alcanzar el trabajo de entre 15 y 20 días. Nuestro equipo está trabajando de modo exclusivo en el tema para hacer entrega a la brevedad en lo que queda de la semana en curso. Con los resultados de ese informe mas los cateos de suelo que hicimos la semana pasada se inicia el trabajo de verificación del estructuralista", remató el comunicado.

Pero al ser una obra de Cosud, el temor no desaparece. Un informe realizado por el vicedecano de la Facultad de Ingeniería de la UBA, Raul Berterode, había notado que la losa sobre cochera está "sosteniendo una carga de tierra de gran magnitud y que la losa muestra deformaciones muy grandes", lo que hace "presumir un espesor de hormigón insuficiente". 

"También pude apreciar que se trata de una losa sin vigas ni capiteles, lo que hace a la estructura especialmente sensible a las fallas por punzonado, tipo de falla frágil que se observó en la losa colapsada", describió Berterode. Por lo tanto, recomendó que se realice "con urgencia el retiro en forma pareja de una parte sustancial de la tierra sostenida por la losa". Este retiro "debería realizarse con mucho cuidado, sin producir vibraciones ni golpes, y evitando sumar el terreno retirado a otro sector de la losa sobre cocheras", agregó .

La razón de la urgencia es que "en caso de producirse una lluvia el peso sobre la estructura se incrementaría sustancialmente al quedar el agua atrapada en los poros del terreno". También afirmó que es "posible realizar un apuntalamiento, pero en este caso debería tenerse especial cuidado en no modificar abruptamente las condiciones actuales de sustentación durante el mismo, lo que podría complicar la condición estructural".

Los abogados de los afectados trabajan en verificar contra quién o quiénes deben accionar por el perjuicio generado, desde lo psicológico, el resguardo de la propia vida y el daño económico generado a las unidades de vivienda. Por eso, los vecinos quieren asegurarse de que un eventual pedido de quiebra por parte de la constructora -que consideran improbable- no impida el resarcimiento judicial. 

De acuerdo con las muestras analizadas en el informe técnico, en el área afectada por el derrumbe se observaron diversos daños, entre ellos grietas tanto verticales como horizontales en los muros exteriores, presencia de humedad, filtraciones y sectores donde las vigas quedaron expuestas, sin el recubrimiento de hormigón correspondiente. 

Allí, se detectó sobre la losa una capa de, por lo menos, 40 centímetros de tierra, cubierta por un material similar a laja. Esta carga extra, sumada a las filtraciones y al insuficiente espesor de hormigón (presumido atento las grandes deformaciones de la losa), habría provocado el deterioro estructural y es señalada como la posible causa del colapso.