Tensión en Medio Oriente: Israel bombardea refinerías y reservas petroleras en Teherán 

La ofensiva israelí alcanzó instalaciones energéticas estratégicas vinculadas al aparato militar iraní. Teherán respondió con ataques y nuevos lanzamientos de misiles.

07 de marzo, 2026 | 19.26

En una jornada marcada por la máxima tensión en Medio Oriente, la Fuerza Aérea de Israel intensificó su ofensiva contra Irán al lanzar una serie de ataques masivos contra reservas petroleras y refinerías en la región de Teherán. La operación, que según informes de la oposición iraní podría haber alcanzado hasta 30 sitios estratégicos, representa un nuevo frente en la campaña militar israelí.

Desde las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron al portal The Jerusalem Post que los recursos petroleros atacados están directamente vinculados al complejo militar-industrial de Irán. Según el mismo medio, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) tomó el control de sectores clave de la economía petrolera en años recientes, lo que convierte a estas instalaciones en objetivos militares estratégicos.

En este escenario, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, compareció al término del sabbat para asegurar que la ofensiva continuará “con toda la fuerza”. Netanyahu afirmó que las acciones de sus fuerzas están "cambiando el rostro de Oriente Medio" y que Israel se consolidó como una "potencia regional". 

Además, advirtió que cuentan con un "plan organizado con muchas sorpresas" para las próximas etapas del conflicto, mientras que subrayó que la guerra no se detendrá hasta debilitar al gobierno iraní. En un mensaje directo a la población de Irán, el mandatario sostuvo que el objetivo no es dividir el país, sino "liberarlo" del régimen actual.

Apoyo de Estados Unidos y represalias regionales

La operación habría contado con la participación de aviones de caza de Estados Unidos en ciertos puntos, como en un depósito de petróleo en el sur de la capital iraní. Netanyahu agradeció públicamente al presidente Donald Trump por su "liderazgo histórico", mientras que desde Washington se condiciona cualquier fin de las hostilidades a una "capitulación total" y rendición incondicional por parte de Teherán.

Por su parte, la respuesta de Irán no se hizo esperar: los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria afirmaron haber atacado la refinería de petróleo de Haifa en represalia. En tanto, se detectaron nuevos lanzamientos de misiles contra distintos puntos de Israel, lo que activó los sistemas de defensa aérea. En Irak, la embajada de Estados Unidos en Bagdad fue blanco de un ataque con cohetes tras el inicio de los bombardeos en Teherán.

El aeropuerto Mehrabad de Teherán también reportó incendios tras los bombardeos, mientras que el presidente iraní calificó las acciones de la coalición como un sueño de rendición que sus enemigos "se llevarán a la tumba"