El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió el viernes con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y, tras el encuentro, se preguntó por qué algunos aliados, entre ellos Italia, no respaldan los esfuerzos de Washington para hacer frente a Irán y reabrir el estrecho de Ormuz.
"No entiendo por qué alguien no lo apoyaría", declaró Rubio a los periodistas, añadiendo que los países necesitan "algo más que simples declaraciones enérgicas" si se oponen a las acciones de Irán.
Rubio concluyó así un viaje de dos días destinado a suavizar las relaciones con el papa León tras los ataques del presidente Donald Trump contra el pontífice, al tiempo que abordó la frustración de Washington por la negativa de Italia a apoyar la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
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Meloni había sido una de las aliadas más firmes de Trump en Europa, cultivando estrechos vínculos con él y presentándose como un puente natural entre Washington y otros países de la Unión Europea que no tienen una afinidad política natural con el líder republicano estadounidense.
No obstante, ese alineamiento se ha visto sometido a una tensión creciente en los últimos meses, ya que la guerra contra Irán la ha obligado a equilibrar la lealtad a Washington con la animadversión pública italiana hacia la guerra y el creciente costo económico del conflicto.
Meloni y Rubio se reunieron durante una hora y media. Los italianos no hicieron comentarios inmediatos sobre las conversaciones, mientras que Rubio se negó a dar detalles completos. Sin embargo, advirtió de que la pretensión de Teherán de controlar el acceso a Ormuz corre el riesgo de sentar un peligroso precedente.
"La pregunta fundamental que todo país, no solo Italia (...) debe hacerse es: '¿vas a normalizar las relaciones con un país que afirma controlar una vía navegable internacional?' Porque si lo normalizas, habrás sentado un precedente que se repetirá en una docena de lugares más", afirmó.
Italia y otros aliados europeos han declarado que estarían dispuestos a ayudar a mantener abierto el estrecho una vez que se alcance un alto el fuego duradero o el conflicto termine, pero se han negado a verse envueltos en una confrontación directa con Irán.
(Editado en español por Carlos Serrano)
