El gobierno de Donald Trump se propone eliminar algunas restricciones sobre el uso del óxido de etileno, un gas cancerígeno usado para esterilización, alegando que las limitaciones impuestas por el expresidente Joe Biden podrían dificultar la capacidad de los fabricantes de productos sanitarios para limpiar sus instalaciones.
En un comunicado emitido el viernes, la Agencia de Protección Ambiental afirmó que su propuesta de normativa se ajustaría a la legislación vigente, pero facilitaría a las empresas el cumplimiento de las normas de esterilización comercial, al tiempo que permitiría ahorrar costos y proteger la cadena de suministro nacional de dispositivos como stents cardíacos y apósitos para heridas.
La comunidad médica, los responsables del sector y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) expresaron su preocupación por la normativa más estricta promulgada en 2024 con Biden, que incluía una segunda revisión de riesgos obligatoria, así como normas que exigían nuevos sistemas de monitorización, conductos de ventilación y recintos.
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La nueva propuesta permitiría a las empresas de dispositivos médicos elegir entre instalar nuevos sistemas de monitorización o realizar otros ajustes en los nuevos conductos de ventilación de las salas de aireación en aquellas zonas donde el uso de óxido de etileno supere las 10 toneladas al año.
El óxido de etileno, o EtO, es un gas incoloro que se utiliza para esterilizar equipos, pero sus emisiones tóxicas contaminan el aire. La exposición a largo plazo se ha relacionado con el cáncer, especialmente en personas que viven cerca de las plantas de fabricación que lo producen o lo utilizan.
Según la EPA, este gas se utiliza para esterilizar aproximadamente la mitad de todos los dispositivos médicos fabricados cada año en Estados Unidos.
Con información de Reuters
