El gobierno de Donald Trump endureció su postura frente a Irán y reiteró que cualquier alivio de las sanciones económicas dependerá exclusivamente de que Teherán abandone su programa nuclear. Así lo afirmó este martes el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante una audiencia ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, en medio de las negociaciones para intentar poner fin a una guerra que ya lleva cuatro meses y que mantiene en vilo a Oriente Medio.
Rubio negó que la Casa Blanca haya ofrecido levantar sanciones a cambio de la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo que permanece afectada por el conflicto.
"Todo alivio de sanciones está sujeto a condiciones", sostuvo el funcionario. Según explicó, las restricciones fueron impuestas por las actividades nucleares iraníes y solo podrían ser levantadas si el país renuncia a ellas y cumple los compromisos que eventualmente se acuerden. "Irán está siendo sancionado porque posee uranio altamente enriquecido y por sus actividades nucleares. Si acepta renunciar a esas cuestiones, habrá un alivio de las sanciones asociado a ese compromiso", afirmó.
La declaración se produjo en la primera comparecencia pública de Rubio ante el Congreso desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, desencadenada tras los ataques lanzados por Washington y Tel Aviv el 28 de febrero.
Durante la audiencia, varios legisladores reclamaron definiciones sobre la estrategia de la administración Trump para terminar el conflicto. Entre ellos estuvo la senadora demócrata Jeanne Shaheen, quien cuestionó duramente la falta de información brindada por la Casa Blanca al Congreso.
"Mis electores me piden ayuda económica en casa, no un cambio de régimen en Teherán", sostuvo la legisladora, que además acusó al gobierno de intentar eludir los controles legislativos sobre las operaciones militares.
Las críticas llegan en un contexto de creciente preocupación dentro del propio Partido Republicano por la prolongación de la guerra y por sus consecuencias económicas. El aumento de los precios de la energía y de los combustibles se convirtió en una de las principales inquietudes para la administración Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre, que definirán el control del Congreso.
Mientras tanto, la Casa Blanca busca equilibrar posiciones contrapuestas dentro de su propio espacio político. Por un lado, enfrenta la presión de sectores conservadores que rechazan cualquier concesión a Irán. Por otro, necesita mostrar avances diplomáticos que permitan reducir las tensiones en la región y estabilizar los mercados energéticos.
Según el artículo, Teherán impulsa un acuerdo transitorio que incluya un alivio parcial de las sanciones para recuperar acceso a miles de millones de dólares provenientes de exportaciones petroleras. Sin embargo, Washington mantuvo la presión económica e incluso continuó imponiendo nuevas sanciones durante las conversaciones.
Rubio evitó precisar si existe una fecha probable para alcanzar un acuerdo. No obstante, defendió la intervención militar y aseguró que Irán buscaba fortalecer sus capacidades convencionales para proteger el desarrollo de su programa nuclear.
El conflicto también enfrenta crecientes cuestionamientos en el Congreso. El mes pasado, el Senado aprobó una resolución para limitar la continuidad de las operaciones militares contra Irán sin autorización legislativa, aunque una iniciativa similar quedó frenada en la Cámara de Representantes.
La audiencia estuvo atravesada además por otros temas de política exterior, como los recortes a la ayuda internacional impulsados por Trump y las operaciones militares estadounidenses en otras regiones. En ese marco, Rubio anunció que Washington volverá a colaborar con la alianza mundial de vacunación Gavi, luego de haber suspendido su financiamiento el año pasado.
Aunque la administración estadounidense insiste en que la guerra habrá valido la pena si logra impedir que Irán desarrolle armas nucleares, la falta de avances concretos en una negociación mantiene abierto el interrogante sobre cuándo y cómo podrá cerrarse el conflicto.
Con información de Reuters
