Suben los casos de gripe, VSR y COVID: las señales de alarma que no hay que ignorar

Según el Ministerio de Salud, 1 de cada 3 personas analizadas en las Unidades de Monitoreo Ambulatorio dio positivo para influenza. También circulan el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) y el SARS-CoV-2. Especialistas advierten que la vacunación es clave para evitar complicaciones y recomiendan no automedicarse.

01 de junio, 2026 | 14.56

El frío ya se instaló y con él, un incremento sostenido de las enfermedades respiratorias. De acuerdo con el Ministerio de Salud, los casos de influenza comenzaron a subir pocos días antes del inicio del otoño y este mes 1 de cada 3 personas analizadas en las Unidades de Monitoreo Ambulatorio dio positivo para el virus. Además, se registró circulación de otros patógenos, como el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) y el SARS-CoV-2, que causó la pandemia de COVID-19.

Las bajas temperaturas favorecen la propagación de virus y bacterias. Las personas pasan más tiempo en ambientes cerrados y con poca ventilación, mientras que el frío reseca las mucosas de la nariz y la garganta, debilitando una de las principales barreras de defensa del organismo.

Los síntomas y las señales de alarma

Los cuadros más frecuentes incluyen fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal y escalofríos. En algunos casos pueden aparecer dificultad para respirar, silbidos en el pecho, fatiga y dolor de cabeza.

“En la mayoría de los casos son cuadros leves, pero pueden complicarse en niños pequeños, personas mayores, embarazadas, pacientes inmunocomprometidos o con enfermedades crónicas respiratorias y cardio-metabólicas”, advierte la Dra. María Marta Perin, médica de la División Neumonología del Hospital de Clínicas (MN 137.793) .

La especialista enumera las señales que no deben ignorarse: “Conviene consultar si aparece falta de aire, respiración agitada, dolor u opresión en el pecho, decaimiento marcado, confusión, dificultad para hidratarse o alimentarse, o fiebre persistente que no cede con antipiréticos; o si la persona presenta factores de riesgo o enfermedad respiratoria previa”.

La vacunación, una herramienta clave

La forma más efectiva de prevenir complicaciones es la vacuna antigripal anual. La Dra. Elizabeth Bogdanowicz, médica infectóloga a cargo del Vacunatorio del Hospital de Clínicas (MN 66.915), explica: “La vacuna antigripal debe aplicarse todos los años porque el virus de la gripe tiene la capacidad de generar mutaciones anuales. Estas variaciones hacen que los virus que circulan cada temporada sean diferentes a los del año anterior y la vacuna se adapta cada año a estos cambios”.

Si bien la vacuna no evita el contagio, reduce significativamente la gravedad de la enfermedad. “Nosotros no vacunamos para erradicar la gripe, porque es un virus que tiene reservorios en animales y seguirá circulando. Vacunamos para disminuir las complicaciones, las internaciones y el impacto que la enfermedad puede tener en las personas, sus entornos y en el sistema de salud”, agrega Bogdanowicz.

Medidas básicas para prevenir contagios

Además de la vacunación, existen hábitos sencillos que ayudan a reducir el riesgo de infección. La Dra. Perin recomienda:

  • Lavado de manos frecuente con agua y jabón o alcohol en gel.

  • Ventilar los ambientes a diario, aunque haga frío.

  • Cubrirse la boca al toser o estornudar con el pliegue del codo o un pañuelo descartable.

  • Evitar compartir mate, vasos o utensilios si hay síntomas.

  • Permanecer en casa durante el cuadro agudo, especialmente si hay fiebre.

Por último, la neumonóloga remarca la importancia de no automedicarse: “Un mensaje importante es no automedicarse y menos aún con antibióticos. Muchas infecciones respiratorias son virales y no lo requieren. Consultar a tiempo permite detectar complicaciones, indicar el tratamiento adecuado y proteger a las personas más vulnerables”.