La marea violeta volverá a ocupar las calles este miércoles 3 de junio en una nueva edición de Ni Una Menos, la histórica movilización del movimiento de mujeres y diversidades de Argentina, que desde el 2015 reúne a miles en todo el país para alzar la voz en el reclamo de la erradicación de la violencia de género y su expresión más brutal, los femicidios.
La convocatoria de este año se desarrollará en un contexto especialmente sensible, por los recientes crímenes por razones de género que conmocionaron al país en los últimos días: Agostina Vega, en Córdoba y de Dulce Candia, en Misiones.
A 11 años de aquella primera marcha que marcó un punto de inflexión en la agenda pública, organizaciones feministas, estudiantiles y de derechos humanos vuelven a exigir la implementación de las políticas de prevención, asistencia y protección frente a las violencias.
Cifras alarmantes en Argentina
Este año, la movilización también encuentra sustento en los números que continúan generando preocupación. De acuerdo con el relevamiento del observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven”, entre el 1 de enero y el 24 de mayo del 2026, se registraron 83 femicidios en Argentina.
El mismo informe señala que desde la primera marcha del Ni Una Menos, el 3 de junio del 2015, se contabilizaron 3.144 femicidios en todo el país, el equivalente a una víctima cada 30 horas. Los datos también reflejan que el 85% de los agresores pertenecían al círculo íntimo o eran conocidos de las víctimas.
Además, el 63% de los asesinatos ocurrieron en la vivienda de la víctima o en un domicilio compartido con el agresor. Otro dato significativo expresa que el 17% de las mujeres asesinadas había denunciado previamente a su agresor y que el 10% contaba con alguna medida judicial de protección. Al menos 2.714 niñas, niños y adolescentes quedaron huérfanos por los femicidios cometidos en ese período.
La convocatoria y los reclamos del 2026
Bajo la consigna “Unir las luchas y rebelarse es la tarea”, la concentración principal se realizará a partir de las 17 en Plaza Congreso. Aunque la convocatoria había sido definida antes de conocerse los femicidios de Agostina y Dulce, los casos se convirtieron en uno de los principales símbolos de la jornada y reforzaron el reclamo de justicia.
Entre las consignas que impulsan la movilización también aparece el rechazo al proyecto de ley sobre falsas denuncias presentado por la senadora Carolina Losada. Busca confluir con la tradicional protesta de jubilados y jubiladas de los miércoles frente al Congreso, incorporando reclamos vinculados a la situación económica y social de las mujeres.
También tendrá un lugar destacado el pedido de justicia por el triple lesbicidio de Barracas, uno de los casos más impactantes de violencia por odio registrados en los últimos años.
