En la provincia de La Rioja, el sistema de salud pública registra un fuerte incremento en la demanda de atención, en un contexto marcado por recortes nacionales. Según confirmó el ministro de Salud, Juan Carlos Vergara, las consultas en hospitales y centros sanitarios aumentaron un 40% en 2025 en comparación con el año anterior.
El dato fue presentado en una conferencia de prensa junto a la diputada nacional Gabriela Pedrali y la coordinadora del Plan Provincial de Salud, Romina Cuello. Allí, las autoridades denunciaron un “desfinanciamiento sistemático” del sistema sanitario por parte del Gobierno nacional, que impacta directamente en el funcionamiento de los servicios.
Vergara explicó que la situación se vincula con la reducción o eliminación de programas clave, como el Programa Remediar, y la falta de apoyo en áreas sensibles. “El Gobierno nacional toma medidas unilaterales que desfinancian al sistema de salud en nombre del superávit fiscal”, sostuvo.
Uno de los puntos más críticos señalados por el funcionario es el financiamiento de las residencias médicas. Según indicó, la Nación dejó de cubrir estos programas, trasladando esa responsabilidad a las provincias. “Ahora serán las provincias las que deberán financiar este tema, en un contexto donde los recursos son escasos”, advirtió.
A esto se suman dificultades en la provisión de medicamentos, especialmente en tratamientos oncológicos. Vergara detalló que se registraron demoras en las entregas, lo que obligó a la provincia a realizar compras con fondos propios. Sin embargo, aclaró que estos procesos requieren tiempo, lo que genera interrupciones o retrasos en los tratamientos de pacientes.
“El medicamento no llega en tiempo y forma, entonces los tratamientos se demoran o se cortan, y eso genera complicaciones”, explicó el ministro, al remarcar el impacto directo en la salud de la población. Frente a este escenario, el Gobierno provincial busca sostener la atención sanitaria con recursos propios, aunque advierte que la situación se vuelve cada vez más compleja.
Bajas en la vacunación contra el sarampión, la rubéola y paperas
Entre las vacunas que tuvieron una baja de aplicación a nivel nacional en el sector infancias fue el refuerzo de la triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas, que alcanzó apenas el 46,7% en niños de 5 años, cuando hace menos de una década superaba el 90%. Otra víctima de esta baja fue la cobertura contra la poliomielitis, que en el mismo grupo descendió al 47,6%.
Otro ejemplo claro se da en adolescentes, donde la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), fundamental para prevenir distintos tipos de cáncer, llegó en 2024 al 55,5% en mujeres y al 50,9% en varones. Este mismo dato lo destacó el informe del Observatorio Global del Cáncer que salió publicado en marzo de este año.
Aparte de las infancias y adolescencias, los adultos y las personas mayores (+65 años) no siempre reciben las vacunas recomendadas para su edad, según reveló la CIPPEC. Los expertos detallaron que eso se debe en parte a la organización del sistema de salud: "A diferencia de la pediatría, donde el calendario estructura las consultas, en la adultez el paciente interactúa con múltiples especialistas, clínicos, cardiólogos, neumonólogos y geriatras. Y la responsabilidad de recomendar las vacunas correspondientes podría quedar diluida", explicaron, a lo que concluyeron: "A esto se suma que una gran parte de la población adulta no se percibe como grupo de riesgo".
