En medio de una exposición cargada de teoría económica, hubo un momento que rompió el clima académico y se volvió lo más comentado de la jornada. El protagonista fue Javier Milei, quien dejó de lado su monólogo sobre Keynes y sorprendió con una confesión inesperada sobre su pasado mediático.
El escenario fue el Palacio Libertad, ex Centro Cultural Kirchner, donde el mandatario encabezó una presentación centrada en la Teoría General de Keynes. Rodeado de invitados y con un discurso técnico, todo transcurría dentro de lo previsto hasta que decidió mirar hacia atrás.
Javier Milei recordó sus inicios
“Así empezó todo”, lanzó, y de inmediato llevó la charla a sus inicios en la televisión. El recuerdo lo llevó directo a su paso por el programa de Alejandro Fantino, donde, según él mismo relató, comenzó a construirse su figura pública.
En ese momento, Milei recreó una escena que, con el tiempo, se volvió parte de su historia. Contó que Fantino le había pedido explicar las diferencias entre la mirada keynesiana y la libertaria, y aprovechó para volver a dar su particular versión.
“El keynesiano le dice al político que tiene en sus manos el milagro de multiplicar los panes y queda fascinado. Después viene el libertario y le dice: el problema es usted, píquesela”, relató, generando risas y reacciones entre los presentes.
Pero más allá de la anécdota, lo que realmente llamó la atención fue el cierre de ese recuerdo. En pleno auditorio, Milei buscó con la mirada a Fantino entre el público y, al encontrarlo, no dudó en señalarlo.
“Ale querido, me hice famoso con Ale hablando de esto”, dijo, en una frase que rápidamente se viralizó y que volvió a conectar su presente político con su pasado televisivo.
El mal momento que vivió Javier Milei
Avanzado este "debate" en donde todos los que estaban con él opinaban lo mismo. Una persona desde el público le consultó al presidente sobre el gran aumento de la inflación. Hace 10 meses que no para de crecer y estuvo a nada de ser 4% mensual.
Milei se brotó y empezó a contestar de forma repetitiva: "No es el momento ni el lugar". Se hizo un silencio en toda la sala y nadie quería hacer un comentario al respecto. Entre penumbras, porque al mandatario le molestan las luces, se vivió una muy incómoda situación.
