Las imágenes generaron impacto inmediato y despertaron preocupación en el mundo político y mediático. La protagonista fue Zulemita Menem, quien sorprendió al mostrarse internada y con dificultades para caminar.
Acostumbrada a mantener una fuerte presencia en redes sociales, esta vez la hija de Carlos Menem publicó una serie de fotos desde una clínica que rápidamente se viralizaron y encendieron las alarmas entre sus seguidores.
En las imágenes se la puede ver con bata de internación, pantuflas, el suero colocado y acompañada por una mujer que la asistía dentro de la habitación. Pero hubo un detalle que llamó especialmente la atención: Zulemita necesitaba un andador para poder desplazarse.
La empresaria intentó ponerle humor a la situación y acompañó una de las fotos con una frase que mezcló ironía y complicidad: “Por suerte es todoterreno… Hasta al baño juntas”, escribió junto a la persona que la acompañaba durante la internación
Sin embargo, el dato que más preocupación generó fue el estado de su pierna derecha. En otra de las imágenes se observó que la tenía completamente vendada e inmovilizada desde la rodilla hasta el pie, lo que evidenció que atraviesa una lesión importante.
Lejos de dramatizar, volvió a utilizar el humor para describir el momento que atraviesa. “Así somos los grandes jugadores. Tenemos algunas lesiones”, comentó en sus redes, intentando llevar tranquilidad pese al impacto de las fotos.
¿Qué le pasó a Zulemita Menem?
Por el momento, Zulemita no dio detalles específicos sobre qué fue lo que le ocurrió ni explicó el motivo exacto de la internación, algo que alimentó todavía más las especulaciones en redes sociales.
La publicación provocó una catarata de mensajes de apoyo y preocupación de seguidores y figuras del ambiente, que rápidamente reaccionaron al verla en ese estado. Acostumbrada a mostrarse activa y con una imagen de fortaleza, las fotos sorprendieron justamente por mostrar un costado poco habitual de ella.
Mientras tanto, el hermetismo sobre su diagnóstico mantiene la incógnita abierta. Y aunque intentó bajarle dramatismo con bromas y comentarios relajados, las imágenes hablaron por sí solas. Porque esta vez, más allá de las frases irónicas, hubo algo imposible de ocultar: el fuerte impacto que generó verla así.
