El Gobierno sumó una nueva salida en su estructura: Sergio Maldonado dejó su cargo como titular de la obra social de las Fuerzas Armadas, en un contexto marcado por fuertes dificultades en la cobertura sanitaria para militares, retirados y sus familiares. Maldonado presentó su renuncia en medio de un área atravesada por reclamos persistentes, deudas acumuladas y tensiones internas.
Hasta ahora, se desempeñaba al frente de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), organismo creado por el Ejecutivo tras la disolución del IOSFA. Fuentes al tanto de la situación señalaron a NA que la renuncia también estuvo influida por el impacto que generó en el ámbito militar el suicidio del suboficial retirado Carlos Vázquez, un hecho que profundizó el clima de malestar.
Qué pasa en OSFA
La salida se produce en un escenario delicado para el sistema de salud de las Fuerzas Armadas. Si bien desde el oficialismo evitan por el momento hacer una lectura política explícita, reconocen que la crisis del sector continúa sin resolverse.
El episodio también deja en evidencia un desgaste que se arrastra desde hace meses. La obra social viene atravesando cambios en su conducción, reestructuraciones y una transición que aún no termina de completarse, luego de que el Gobierno decidiera dividir el esquema original entre la OSFA y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad.
Desde el Ministerio de Defensa admiten a NA que este proceso estuvo condicionado por urgencias financieras, problemas operativos y una presión creciente tanto de afiliados como de prestadores.
MÁS INFO
La deuda en la obra social de los militares
Los números oficiales reflejan la magnitud de la situación. Según información presentada ante la Cámara de Diputados, la deuda del IOSFA al 31 de marzo de 2026 ascendía a más de $ 248.600 millones. Ese pasivo incluye $16.290 millones en reintegros, $161 millones en servicios básicos, $ 178.961 millones en gastos prestacionales y operativos, y $ 53.187 millones en préstamos del IAF.
En ese marco, el Ejecutivo indicó que la OSFA ya reconoce reintegros por consultas, estudios, cirugías e internaciones, y que el nuevo sistema comenzó a operar formalmente el 1 de abril de 2026. Sin embargo, el desafío sigue siendo estabilizar un esquema que aún muestra signos de fragilidad.
