Crisis económica: Tía Maruca dejará de producir en San Juan

El gobierno provincial aclaró que la medida no afecta a la fábrica que seguirá operativa y produciendo, aunque ya no más para la reconocida marca. 

20 de abril, 2026 | 17.30

La reconocida marca de galletitas Tía Maruca dejará de fabricar en su planta de San Juan y adoptará un esquema de tercerización para la producción, aunque el establecimiento continuará en funcionamiento elaborando productos para otras compañías. La noticia se enmarca en un proceso de destrucción productiva que el gobierno de Javier Milei lleva a adelante desde diciembre de 2023 y que afecta con fuerza al aparato de empresas nacionales.

Según explicó la compañía, este cambio responde al ingreso de un nuevo inversor en la fábrica ubicada en Albardón, mientras que la operación comercial fue llevada adelante por el empresario Juan Carlos Crovela, sin incluir a la tradicional marca dentro del acuerdo. Con la nueva administración se regularizaron compromisos pendientes con los trabajadores, como sueldos y aguinaldos, y se aseguró la continuidad de la actividad industrial, ahora vinculada a otras empresas del rubro alimenticio, según consignaron medios locales.

Así, Tía Maruca se aparta de la gestión directa del negocio y pasa a encargar la producción a terceros bajo el sistema conocido como “a façón”. Frente a rumores sobre un posible cierre definitivo de la planta, el gobierno de San Juan salió a aclarar la situación. El ministro de Producción, Gustavo Fernández, señaló en declaraciones radiales que “lo que deja de producirse es la galletita Tía Maruca, pero la fábrica sigue operativa”.

Reconversión de Tía Maruca: qué dicen los trabajadores

En esa línea, destacó que los más de 290 trabajadores continúan en sus puestos y en mejores condiciones que meses atrás, subrayando que Crovela priorizó la regularización de los salarios atrasados antes que cualquier ajuste de personal.

La firma había adquirido la planta de Albardón en 2017, donde también producía para marcas como Dale y Argentitas, además de incorporar posteriormente la línea de galletitas Toddy, que siempre perteneció a PepsiCo. La compañía arrastra dificultades financieras desde hace años, que incluyeron el cierre de su planta en Chascomús en octubre de 2025, con el despido de 27 empleados. Anteriormente, había iniciado un concurso preventivo por deudas cercanas a los $300 millones.

En ese marco, durante 2024, la empresa transfirió el control operativo y estratégico al grupo Argensun Foods —conocido por la marca de snacks Pipas— tras concretar la venta del 50% de su capital.