Pese a la leve baja semanal, carnes y lácteos acumulan en marzo subas mayores a 4%

En la cuarta semana de marzo los precios cayeron 0,6%, pero el promedio mensual se ubica en 2,6% y el acumulado en cuatro semanas llega a 1,8%, detalla el informe de consultora LCG.

27 de marzo, 2026 | 12.43

Los precios de alimentos y bebidas registraron una caída de 0,6% en la cuarta semana de marzo respecto de la anterior, según el relevamiento de la consultora LCG. Se trata de la segunda baja consecutiva en la medición semanal. Sin embargo, el dato convive con una inflación promedio mensual de las últimas cuatro semanas del 2,6% y un acumulado del 1,8% en lo que va del mes, lo que muestra un sendero de desaceleración acotado y con fuerte concentración en rubros específicos.

El informe señala que el 90% de la inflación mensual se explica por carnes, bebidas y lácteos, todos con incrementos por encima del promedio de la canasta. En el detalle por rubros, en las últimas cuatro semanas los lácteos y huevos encabezaron las subas con un 4,5%, seguidos por carnes con 4,2%, aceites con 3,5% y bebidas con 2,8%. La dinámica expone que, más allá de la variación semanal negativa, los componentes de mayor peso en la mesa continúan traccionando el índice general.

La caída semanal estuvo impulsada en partes iguales por dos factores. Por un lado, una baja en panificados del 2,1% en la comparación semanal. Por otro, retrocesos en carnes y lácteos, que venían de registrar aumentos por encima del promedio en semanas previas. Aun así, estos descensos no alcanzan a modificar el comportamiento del mes, donde esos mismos rubros concentran la mayor incidencia en la suba de precios.

En paralelo, algunos segmentos mostraron incrementos durante la última semana. Las comidas listas para llevar subieron 1,2%, los aceites 1,1% y los productos de azúcar, miel y cacao un 0,6%. Estos movimientos, aunque de menor magnitud relativa, contribuyen a sostener niveles de variación que impiden una desaceleración más marcada del promedio mensual.

Otro de los indicadores relevados por LCG es la proporción de productos con aumentos, que se redujo al 9% en la cuarta semana. El dato implica una baja respecto de semanas anteriores y sugiere una menor difusión de las subas dentro de la canasta. Sin embargo, la distribución de las variaciones de precios se mantuvo similar a la semana previa, lo que indica que los movimientos continúan concentrados en determinados rubros.

La evolución de las últimas cuatro semanas muestra una desaceleración de 0,5 puntos porcentuales en la inflación promedio mensual, que pasó a ubicarse en 2,6%. Aun así, el nivel se mantiene en valores que, proyectados, sostienen un ritmo elevado para el componente de alimentos dentro del índice general. El acumulado de 1,8% en el mes refuerza esa tendencia, en un contexto donde la baja semanal aparece más vinculada a correcciones puntuales que a un cambio en la dinámica de precios.

El comportamiento de carnes, lácteos y bebidas resulta central para explicar el resultado del período. Se trata de rubros con alta incidencia en el consumo cotidiano y con capacidad de trasladar aumentos al resto de la cadena. La suba de 4,5% en lácteos y huevos y de 4,2% en carnes en las últimas cuatro semanas da cuenta de esa presión, que no logra ser compensada por las bajas observadas en otros segmentos.

En ese marco, la caída de precios en la última semana introduce un matiz dentro de la tendencia general, pero no altera el cuadro de situación. La reducción en panificados y los ajustes en carnes y lácteos aparecen como factores coyunturales, mientras que el resto de los rubros mantiene incrementos que sostienen el nivel del índice. El informe también muestra que, aun con menor proporción de productos en alza, la inflación mensual continúa explicándose por un conjunto acotado de categorías.