El acuerdo paritario que la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) cerró en diciembre para la Rama 17 (metalmecánica) sigue sin trasladarse a los salarios de la mayoría de los trabajadores del sector, especialmente en las pequeñas y medianas empresas. A pesar de que el entendimiento contempla aumentos que deberían impactar en los haberes de febrero, la falta de homologación oficial mantiene el conflicto abierto y eleva la tensión entre el gremio, las cámaras empresarias y el Gobierno.
A dos meses de la firma del acuerdo correspondiente al período septiembre 2025–marzo 2026, la discusión dejó las mesas paritarias y se trasladó a los pasillos de la Secretaría de Trabajo. Desde la UOM denuncian una “intervención de hecho” del Ejecutivo, mientras que las empresas advierten sobre la profundidad de la crisis industrial y las dificultades para afrontar nuevos costos laborales.
Sin embargo, los trabajadores comprendidos en la paritaria de la Unión Obrera Metalúrgica recibirán una suma fija no remunerativa, que se adiciona a los salarios básicos ya ajustados por los aumentos acordados con anterioridad. El esquema salarial vigente combina incrementos remunerativos y pagos extraordinarios, y prevé una recomposición acumulada a lo largo del período paritario que se extiende hasta marzo.
Además, desde enero se encuentra en vigencia un Ingreso Mínimo Global de Referencia (IMGR), que establece un piso mensual garantizado para los trabajadores del sector. Este valor contempla tanto conceptos remunerativos como no remunerativos, no incluye horas extra y no se incorpora al salario básico.
El entendimiento alcanzado entre la UOM y las cámaras metalúrgicas establece un esquema mixto para recomponer los ingresos frente a la inflación. Sin embargo, al no contar con la homologación oficial, gran parte de las empresas no aplicó los aumentos, lo que impide que el ajuste acumulado se refleje en los recibos de sueldo.
El acuerdo prevé incrementos remunerativos escalonados y el pago de sumas fijas no remunerativas como compensación por el desfasaje del primer tramo del año paritario. Además, fija su vigencia hasta el 31 de marzo de 2026, fecha en la que deberían iniciarse las negociaciones de la próxima paritaria anual.
Paritarias UOM: la respuesta del gremio
La conducción de la UOM, encabezada por Abel Furlán, interpreta la demora como una decisión política destinada a frenar las paritarias que superen la pauta salarial que el Gobierno intenta imponer. Desde el sindicato sostienen que el Ejecutivo busca limitar los aumentos mensuales y condicionar la negociación colectiva.
En ese marco, la UOM ya activó el estado de alerta en sus seccionales y no descarta una escalada del conflicto. El gremio advirtió que, si no hay definiciones en el corto plazo, avanzará con medidas de fuerza que incluyen asambleas en las plantas, paros por turno y eventualmente una huelga nacional.
