La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) puso en marcha un esquema más estricto de fiscalización sobre los monotributistas, y hay una serie de motivos que pueden hacer que te expulsen del régimen en julio 2026.
El objetivo de la ex AFIP es detectar diferencias entre la información declarada por los contribuyentes y los datos que surgen de movimientos bancarios, consumos, compras y otros registros fiscales.
Como parte de estos controles, el organismo puede avanzar con una recategorización de oficio cuando considera que la categoría declarada no refleja el verdadero nivel de actividad del contribuyente. En los casos más graves, incluso tiene la facultad de excluir al monotributista del régimen simplificado e incorporarlo directamente al régimen general.
La recategorización es un trámite obligatorio que debe realizarse dos veces por año y tiene como finalidad verificar si la categoría en la que se encuentra inscripto cada monotributista continúa siendo la correcta.
Para ello, ARCA analiza la actividad desarrollada durante los últimos doce meses y toma como referencia distintos parámetros previstos por la normativa, entre ellos la facturación anual, el consumo de energía eléctrica, la superficie destinada a la actividad y el monto de los alquileres vinculados al negocio.
Estos indicadores son los que determinan el encuadre de cada contribuyente dentro del régimen simplificado. Si un contribuyente no realiza la recategorización dentro del plazo correspondiente o la información declarada no coincide con la que posee el organismo, ARCA puede iniciar una recategorización de oficio.
Este procedimiento suele activarse cuando los depósitos bancarios, las acreditaciones, las compras o los consumos reflejan un nivel de ingresos superior al informado por el contribuyente. En esos casos, la notificación se realiza a través del Domicilio Fiscal Electrónico, donde el monotributista podrá tomar conocimiento de la medida y presentar un descargo acompañado por la documentación que respalde las diferencias detectadas.
Por ese motivo, especialistas recomiendan mantener actualizados los datos fiscales y revisar periódicamente la información registrada para evitar modificaciones automáticas en la categoría.
Los motivos que pueden provocar la exclusión
La consecuencia más severa se produce cuando ARCA determina que el contribuyente dejó de reunir las condiciones necesarias para permanecer dentro del Monotributo. La causa más habitual es superar el límite máximo de facturación permitido para el régimen simplificado, aunque no es la única.
También pueden derivar en una exclusión los depósitos bancarios que no guardan relación con los ingresos declarados, gastos personales incompatibles con la capacidad económica informada, acreditaciones de dinero sin respaldo documental, la falta de emisión de comprobantes o el desarrollo de actividades que no resultan compatibles con el Monotributo.
