Salarios y empleo desplazan a la inflación en las preocupaciones de los argentinos

Un relevamiento nacional de la Universidad de San Andrés muestra que la pérdida de poder adquisitivo y el riesgo laboral pasan al centro de la agenda social

25 de marzo, 2026 | 13.19

La evolución de las preocupaciones económicas en la Argentina muestra un cambio respecto a los relevamientos de meses precedentes. Según la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) elaborada por la Universidad de San Andrés, “la caída del poder adquisitivo del salario y la posibilidad de la pérdida de empleo pasaron a dominar las preocupaciones de la ciudadanía”. El relevamiento expone un desplazamiento en la agenda social que deja en segundo plano a la inflación como principal inquietud.

Según los datos del informe, el 37% de los encuestados mencionó a los bajos salarios como una de sus principales preocupaciones, mientras que el 36% señaló la falta de trabajo. Estas respuestas superan a otras problemáticas tradicionales del debate público. En ese sentido, el estudio precisa que “estas inquietudes vinculadas directamente al nivel de ingreso y la estabilidad laboral han desplazado a otros temas de la agenda pública, superando incluso a la preocupación por la corrupción, que se posiciona en un 33% de las menciones”.

El cambio de prioridades se da en un contexto donde la desaceleración de la inflación no se traduce en una recomposición inmediata de los ingresos reales. El informe destaca que “la inflación (20%) ha perdido centralidad relativa en la agenda de preocupaciones”. La reducción en la tasa de variación de precios, en términos estadísticos, no elimina el impacto acumulado sobre los niveles de consumo y las condiciones de vida.

El relevamiento registra un deterioro en las expectativas sobre el futuro en materia económica. De acuerdo con los datos, “el 46% de los argentinos cree que el país empeorará en el próximo año”, mientras que sólo el 30% proyecta una mejora. Este diferencial marca una predominancia de percepciones negativas en torno a la evolución económica y social respecto de publicaciones previas.

En materia de seguridad, se observa un nivel elevado de consenso: la baja de la edad de imputabilidad aparece como “la medida con mayor apoyo transversal (68%)”. En contraste, las reformas vinculadas al mercado de trabajo generan una respuesta distinta. El informe señala que “la reforma laboral es la más controversial, con un 59% de rechazo”.

Este contraste sugiere que, mientras algunas iniciativas logran adhesión en función de demandas específicas, otras encuentran resistencia en un contexto marcado por la fragilidad de los ingresos y el empleo. La percepción sobre la marcha general del país también muestra variaciones respecto de mediciones anteriores. El trabajo indica que “sólo el 33% de los encuestados está satisfecho con la marcha general de las cosas”. Este nivel implica una caída de 7 puntos porcentuales en comparación con noviembre de 2025. En sentido inverso, la insatisfacción alcanza al 65% de los consultados.

Según el informe, “el gobierno de Javier Milei registra un 39% de aprobación frente a un 59% de desaprobación”. La medición refleja un aumento de la desaprobación de 7 puntos respecto del relevamiento anterior, lo que configura una tendencia a la baja en los niveles de respaldo. El conjunto de indicadores expone una dinámica en la que la desaceleración de la inflación convive con tensiones en el mercado laboral y en los ingresos.

En ese marco, las preocupaciones de la población se reordenan en función de variables más vinculadas a la vida cotidiana. La evolución de estos indicadores será determinante para observar si el cambio en la agenda social se consolida en el tiempo o responde a una coyuntura específica.