El envejecimiento de la población ya es un "desafío socioeconómico" para el 85% de los europeos

Según el informe 'Consumo Europa 2026', la sostenibilidad de los sistemas de salud es la principal preocupación de los ciudadanos. El temor a la inflación de la región persiste a pesar de encontrarse en un bajísimo 2% anual.

16 de julio, 2026 | 12.55

El progresivo envejecimiento de la población en Europa se convirtió en un verdadero desafío socioeconómico para el 85% de los ciudadanos de la región, quienes manifiestan una marcada preocupación por la sostenibilidad de sus sistemas de salud ante este escenario de presión fiscal y social. El dato surge del último estudio 'Consumo Europa 2026' elaborado por el Observatorio Cetelem, el cual analiza la coyuntura de diez países europeos

La investigación incluyó Alemania, Bélgica, España, Francia, Italia, Polonia, Portugal, Rumania, el Reino Unido y Suecia. La misma revela que el estado de ánimo general frente a las crisis globales se mantiene estable, con una calificación promedio de 5,2 sobre 10. Suecia y Polonia se posicionan como las naciones más optimistas del bloque, mientras que en la vereda opuesta se ubican los ciudadanos de Francia y Rumania con los índices de desconfianza más agudos. No obstante, cuando la pregunta se traslada al terreno estrictamente personal, el optimismo de los europeos sube casi un punto hasta promediar un 6,1, siendo los británicos y los belgas quienes manifiestan las mejores expectativas de cara a los próximos meses.

A pesar de que la inflación real en Europa se estabilizó en un porcentaje muy bajo del 2% anual, el fantasma de la subida de precios sigue muy presente en la mente de casi el 90% de los consumidores. Esta desconexión psicológica se hace especialmente fuerte en países como España e Italia, donde la población tiene una fuerte sensación de encarecimiento de la canasta básica a pesar de que los índices oficiales muestran que las variables macroeconómicas están bajo control.

En este marco de cautela, el deseo de ahorro supera a la intención de consumo. Mientras que un 45% de los encuestados prevé aumentar sus niveles de gasto en los próximos meses, con España liderando esa tendencia de consumo, más de la mitad de los europeos planea engrosar sus cuentas de ahorro este año. Las intenciones de resguardo financiero son especialmente notorias en Polonia y el Reino Unido, mientras que los niveles de ahorro real efectivo siguen encontrando sus registros más altos en las potencias tradicionales de Alemania y Francia.

El informe de Cetelem dedica un apartado clave a la situación financiera de las personas mayores de 60 años, derribando el mito de que este sector cuenta con un estándar de vida privilegiado. Al momento de la jubilación, los ingresos de los adultos mayores sufren una caída promedio del 20% respecto de la media nacional. Esta realidad motivó a que gran parte de los trabajadores europeos realice inversiones previas en activos inmobiliarios o planes privados para poder sustentar su propio retiro.

Respecto a los hábitos comerciales, el consumo de las personas mayores muestra una desaceleración en volumen a medida que avanza la edad, pero prioriza notablemente el confort. El 91% de los adultos mayores de la región reconoce que se da un gusto personal de manera recreativa con frecuencia, superando el promedio de la población joven. Además, son compradores muy atentos a la relación de precio y calidad de los productos, y muestran una fuerte conciencia ecológica al preferir reparar los bienes averiados antes de adquirir nuevos sustitutos.

La brecha digital también se mantiene como un obstáculo relevante en la región, ya que uno de cada cuatro mayores de 60 años afirma que nunca realizó compras a través de internet, y es muy bajo el porcentaje que se autopercibe como un usuario hiperconectado. Pese a que el avance de la inteligencia artificial comienza a abrirse paso para la comparación online de productos, la inmensa mayoría de las personas mayores prefiere recurrir a la tienda física tradicional para concretar sus transacciones o evaluar la calidad de lo que va a adquirir.

Finalmente, el estudio expone una marcada diferencia en la solidaridad financiera intergeneracional. En los países del área mediterránea como España y Portugal, la capacidad de ahorro de los mayores supera con holgura a la de los jóvenes, y casi la totalidad de los adultos mayores considera fundamental asistir económicamente a sus descendientes. Sin embargo, esta voluntad de apoyo se ve fuertemente afectada en la práctica debido a los altos tributos que gravan las herencias y la transmisión de patrimonios en esos distritos del continente.

 

Con información de EuropaPress.