En Buenos Aires todavía existen rincones capaces de transportar a otra época. Uno de ellos se encuentra en el barrio de Coghlan, donde una antigua estación ferroviaria inaugurada en 1891 conserva gran parte de su arquitectura británica original y, cada fin de semana, se transforma en un escenario inesperado para los amantes de la música.
La propuesta tiene lugar todos los sábados por la tarde, cuando los andenes de la histórica estación Coghlan dejan de ser solamente un punto de paso para convertirse en un pequeño club de jazz al aire libre. Entre árboles, construcciones centenarias y el movimiento habitual del barrio, músicos locales se presentan frente al público en un ciclo gratuito que combina cultura, gastronomía y patrimonio urbano.
La estación Coghlan fue inaugurada el 1 de febrero de 1891 y debe su nombre al ingeniero irlandés John Coghlan. Con el paso de los años se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles del barrio y en una de las estaciones ferroviarias con mayor valor patrimonial de la Ciudad de Buenos Aires.
Quienes la visitan suelen destacar sus detalles de inspiración victoriana, los antiguos carteles nomencladores y una estética ferroviaria que se mantiene prácticamente intacta. A su alrededor sobreviven calles tranquilas, casas bajas, veredas arboladas y un ambiente muy diferente al de las zonas más transitadas de la capital.
Jazz, café y tardes al sol
El ciclo musical se desarrolla junto a las vías y tiene entrada libre, aunque los organizadores suelen proponer una contribución voluntaria para los artistas participantes. La experiencia combina conciertos en vivo con la posibilidad de disfrutar café de especialidad, pastelería artesanal y la atmósfera relajada que caracteriza al barrio.
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La programación cambia semana a semana y reúne a distintos músicos y formaciones de jazz, convirtiendo cada encuentro en una experiencia diferente. Debido a que las presentaciones se realizan al aire libre, las fechas pueden suspenderse en caso de lluvia.
Un plan distinto para descubrir Coghlan
Más allá de la música, la propuesta es una excusa perfecta para recorrer uno de los barrios menos explorados de Buenos Aires. Coghlan conserva una identidad propia marcada por su historia ferroviaria, sus construcciones de influencia británica y sus espacios verdes, que le valieron la fama de ser uno de los sectores más tranquilos de la ciudad.
Por eso, quienes buscan un plan diferente para el fin de semana encuentran en este ciclo una combinación poco habitual: jazz en vivo, patrimonio histórico y una estación de tren que, más de 130 años después de su inauguración, sigue siendo un punto de encuentro para los porteños.
Dónde: Estación Coghlan, esquina de Estomba y Rivera, Ciudad de Buenos Aires.
Cuándo: Todos los sábados.
Horario: Desde las 16:30.
Entrada: Gratuita, con contribución voluntaria para los músicos.
