El economista Juan Carlos De Pablo analizó el comportamiento del mercado y sostuvo que, si el Banco Central no estuviera interviniendo con compras de divisas, la caída del dólar sería todavía más pronunciada. Según planteó, la autoridad monetaria actúa como un “dique” frente a una oferta abundante de dólares que presiona los precios hacia abajo.
El dólar oficial cerró la semana en $1.420, su valor más bajo de los últimos tres meses, en un escenario de relativa estabilidad cambiaria. En diálogo con La Voz en Vivo, De Pablo afirmó que la adquisición de reservas por parte del Banco Central tiene como objetivo principal evitar un descenso mayor. “La primera explicación de la compra de reservas es impedir caídas más fuertes”, señaló.
Baja del dólar: qué dijo De Pablo
Para el economista, actualmente hay tres motores que explican la mayor oferta de divisas. En primer lugar, la liquidación de exportaciones, que inyecta dólares al sistema como ocurre habitualmente. En segundo término, el ingreso de capitales de algunos inversores. Y como elemento novedoso, destacó el rol de las provincias a través de la colocación de bonos atados al dólar oficial (dollar-linked), instrumentos que se ajustan según la evolución del tipo de cambio.
De Pablo explicó que esta emisión de deuda provincial vinculada al dólar también incide en la dinámica reciente del mercado. A diferencia de otros momentos en los que el sector privado con excedente de divisas demandaba pesos, hoy la presión proviene de una mayor disponibilidad de dólares. No obstante, sugirió contrastar estos datos con otros especialistas para un análisis más amplio.
Al referirse al vínculo entre el dólar y la inflación, consideró que el actual nivel del tipo de cambio no garantiza por sí solo una desaceleración significativa de los precios. Si bien reconoció que puede influir, aclaró que no parece ser el factor determinante. En ese sentido, describió el escenario económico como un desafío técnico incluso para el propio equipo oficial.
El interrogante central, según planteó, es por qué la inflación se mantiene en niveles cercanos al 2,5% o 2,9% mensual pese a que el Gobierno asegura que no hay emisión monetaria y el dólar muestra una tendencia descendente. Para ilustrar la complejidad del diagnóstico, apeló a una comparación con la serie “Dr. House”: hay síntomas claros, pero no una explicación única y evidente sobre la causa del problema.
Consultado por posibles hipótesis, De Pablo evitó arriesgar conclusiones firmes. Admitió que se trata de un tema "delicado" y que no cuenta con respuestas cerradas. También se mostró crítico de quienes realizan proyecciones muy precisas sobre inflación, ironizando sobre los pronósticos expresados con décimas.
Crisis económica y reforma laboral
En cuanto a la actividad económica, hizo referencia al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), cuya tendencia ciclo se mantiene prácticamente estancada en los últimos meses. Reconoció la heterogeneidad del panorama productivo y sostuvo que cada empresario debe analizar su propia situación antes de esperar soluciones externas.
Por último, se refirió a la reforma laboral que ya obtuvo media sanción en el Senado. Afirmó que su impacto dependerá tanto del texto definitivo como de la interpretación judicial.
En su visión, el punto más relevante no es tanto el costo laboral sino la reducción de la litigiosidad. Subrayó la importancia de la cláusula que actualiza los juicios laborales por inflación más un 3% anual y consideró que su aplicación efectiva será clave para las decisiones empresariales.
