Los salarios de los trabajadores privados registrados volvieron a caer en marzo y encadenaron tres meses consecutivos en caída libre, de acuerdo a un informe del Programa de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (Cetyd) de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam). La pérdida entre los mejores remunerados del mercado laboral es un fenómeno característico del gobierno de Javier Milei y el piso a las paritarias no tiene fecha de caducidad para el ministro de Economía, Luis Caputo.
Los primeros meses de 2026 indican una nueva pérdida del poder adquisitivo de los salarios del sector privado. Los incrementos acordados en paritarias durante enero (1,7%) y, sobre todo, febrero (0,8%), quedaron por debajo de la inflación acumulada en ese bimestre, que alcanzó el 2,9%. Parte de este desfasaje se explica por la aceleración inflacionaria de fines de 2025, que dejó desactualizados varios acuerdos salariales firmados previamente.
Para marzo, los aumentos nominales previstos (2,3%) también se ubican por debajo de las estimaciones de inflación del Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central, que rondan el 3%. Si el Indec confirma esta proyección, serán tres meses en fila en los cuales la inflaicón derrota a los sueldos.
Este relevamiento se suma a otras miradas que van en el mismo sentido. Según estimaicones del CEPA, los salarios habrían registrado una caída en marzo en comparación con la inflación, lo que evidencia la continuidad del deterioro del poder adquisitivo. Desde la asunción de Milei, las remuneraciones de los trabajadores se ubican más de un 5% por debajo de los niveles de noviembre de 2023.
De acuerdo con el promedio de los salarios de convenio relevados por el CEPA, el salario real de los trabajadores habría retrocedido en marzo hasta situarse 5,2% por debajo de ese período. Si se mantiene la brecha observada en diciembre de 2025, la proyección para los salarios registrados del sector privado (SIPA), calculada a partir de la evolución de los convenios, quedaría apenas 0,9% por encima de noviembre de 2023.
No obstante, al considerar el Índice de Precios al Consumidor ajustado según la canasta de consumo de 2017/2018 —que refleja con mayor precisión el consumo de los hogares—, la pérdida de poder adquisitivo resulta más profunda. En ese caso, los salarios de convenio muestran una caída del 15% respecto a noviembre de 2023, mientras que el promedio de los salarios registrados del sector privado se ubicaría 9,5% por debajo de ese mismo nivel.
Hay conflictividad por la caída de salarios
En paralelo, la conflictividad laboral se mantiene en niveles históricamente bajos. Durante 2025 se registró la menor cantidad de huelgas desde al menos 2006, tanto en el ámbito público como en el privado. Sin embargo, para el Cetyd, este fenómeno no refleja un escenario de conformidad entre los trabajadores respecto de sus ingresos o condiciones laborales. Por el contrario, la evidencia histórica muestra que los conflictos suelen incrementarse en contextos de mejora del empleo y los salarios, y disminuir cuando estas variables se deterioran.
En este marco, la baja conflictividad puede interpretarse como consecuencia de un contexto económico adverso, donde el temor a la pérdida del empleo actúa como un factor que limita la capacidad de reclamo de los trabajadores.
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A su vez, el mercado laboral no presenta señales claras de recuperación en el corto plazo. El Indicador Predictivo del Empleo (IPECETyD) anticipa caídas mensuales de entre 0,1% y 0,2% para el primer trimestre del año, en línea con la tendencia observada durante la segunda mitad de 2025 en el empleo formal.
Este desacople entre el nivel de actividad y la generación de empleo no responde únicamente a factores coyunturales, sino a características estructurales del modelo económico actual. Se trata de un esquema productivo apoyado en sectores con baja capacidad de absorción de mano de obra y que, al mismo tiempo, debilita el entramado industrial. Bajo estas condiciones, incluso si la actividad económica crece en 2026, es poco probable que ese impulso se traduzca en una mejora sostenida del mercado laboral.
