El consumo privado continúa sin mostrar una recuperación en el arranque de este año, luego de un 2025 de fuerte desplome en las ventas minoristas. Los datos del Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, reflejan que el gasto de los hogares se mantiene por debajo de los niveles del año pasado, en un contexto donde las mejoras mensuales no logran modificar la tendencia general. Según el documento, “en marzo, el índice disminuyó 2,6% respecto del nivel de un año atrás”, confirmando una caída interanual que se arrastra desde mediados de 2025.
En términos acumulados, el deterioro también es visible: “en el primer trimestre de 2026, el ICP-UP acumuló una contracción del 2,0% en relación con el mismo período de 2025”. El trabajo señala que “el Índice de consumo privado (ICP-UP) de marzo de 2026 registró un alza de 0,7% respecto del mes anterior”, lo que marca una recuperación puntual luego de varios meses de caídas. Sin embargo, esa mejora no modifica el nivel general de consumo. El propio informe advierte que, tras esa suba, “el índice regresó a los niveles de octubre de 2025”, lo que evidencia un proceso de estancamiento más que de expansión.
El informe señala que la dinámica del consumo aparece así condicionada por un conjunto de variables que evolucionan de manera dispar. En el plano tributario, la recaudación del IVA en términos reales ofrece una señal tenue de mejora, pero todavía insuficiente para revertir la tendencia. De acuerdo con el relevamiento, “la recaudación acumuló una baja de 2,3%” en el primer trimestre, en línea con el comportamiento del consumo privado.
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Estancamiento del financiamiento
En paralelo, el financiamiento al consumo continúa creciendo en términos interanuales, aunque a un ritmo menor. El informe destaca que “los préstamos vinculados al consumo siguieron expandiéndose en términos interanuales, pero mantuvieron la tendencia a la desaceleración”. En ese sentido, “las compras con tarjeta registraron un aumento de apenas 3,2% interanual en marzo, luego de crecer a tasas de dos dígitos durante todo el período 2025”.
Por su parte, algunos indicadores dejan de caer, otros mantienen cierto dinamismo. El patentamiento de automóviles, por ejemplo, “presentó una variación prácticamente nula (0,3% interanual)”, lo que sugiere una estabilización tras meses de retroceso. En contraste, las ventas de motos continúan creciendo con fuerza, con un aumento interanual del 55,4% en marzo.
El mercado inmobiliario, en cambio, sigue mostrando señales de debilidad, arrastrado por la suba de tasas que hace cada vez más difícil adquirir una vivienda crédito. Las escrituras en la Ciudad de Buenos Aires profundizaron su caída en los primeros meses del año, con un descenso del 17% interanual en febrero. Aunque el crédito hipotecario sigue en expansión, el informe advierte que ese crecimiento “evidenció una moderación respecto de los picos alcanzados en 2025”.
En el segmento masivo, “el consumo de carnes volvió a caer en febrero”, con bajas tanto en la carne vacuna (-9,8%) como en la aviar (-4,6%). Se trata de un indicador sensible, que suele reflejar con rapidez los cambios en el poder adquisitivo de los hogares. En la misma línea, la venta de combustibles se mantuvo prácticamente sin variaciones, luego de haber mostrado incrementos en meses anteriores. Este comportamiento sugiere una demanda contenida, asociada a un menor dinamismo de la actividad y del consumo cotidiano.
En el rubro de recreación y turismo, algunos segmentos vinculados a la gastronomía mostraron signos incipientes de recuperación. El informe menciona que los restaurantes tradicionales registraron “una suba de 1,4% interanual en febrero”, acumulando un incremento de 1,2% en el primer bimestre. Sin embargo, otros sectores vinculados al esparcimiento continúan rezagados. Las ventas asociadas a espectáculos y entretenimiento en centros comerciales, por ejemplo, cayeron 10,6% interanual en enero.
En los bienes semidurables, las ventas en jugueterías crecieron 5,4% interanual en enero, mientras que el rubro de indumentaria muestra resultados mixtos: subas en shoppings y leves caídas en segmentos específicos como la ropa deportiva.
