En medio de la crisis previsional que aqueja a millones de jubilados, renunció el titular de la Anses, Fernando Bearzi. El ahora exfuncionario fue protagonista de una gestión que se caracterizó por hundir los haberes y de escándalos internos. Mientras el Gobierno allana el terreno para una futura reforma previsional que privatice el sistema, la salida vuelve a poner al organismo en el foco de la discusión pública.
Según informó el Ministerio de Capital Humano, el nuevo director ejecutivo será Guillermo Arancibia, quien supuso desempeñarse como subdirector. De acuerdo al comunicado, las nuevas autoridades se "enfocarán en la digitalización de los procesos, con el objetivo de optimizar la gestión, agilizar trámites y modernizar el organismo".
Las fiestas mientras ajustan y reprimen
Mientras la gestión de Javier Milei impulsa recortes sobre jubilaciones e incluso bloquea aumentos aprobados por el Congreso para sostener el superávit fiscal, la Anses utilizó instalaciones públicas para realizar una celebración interna. Bearzi, junto a la exsecretaria general del organismo, Paula Amor, habían encabezado un evento en el auditorio institucional para conmemorar seis meses de gestión. La actividad tuvo lugar un día después de la habitual protesta de los miércoles frente al Congreso, donde manifestantes que reclaman mejoras en el sistema previsional suelen ser reprimidos por fuerzas de seguridad.
La conducción del organismo destinó tiempo y recursos a este encuentro, lo que generó sorpresa entre trabajadores que no entendían el tono festivo en el contexto actual. La iniciativa, impulsada por Amor, se llevó a cabo en el auditorio Alfredo Pochat, ubicado en la sede de avenida Córdoba, y tuvo como objetivo destacar el medio año de gestión.
La propuesta fue motorizada por Amor y contó con la participación de Bearzi. Al evento fueron convocados directores generales y responsables de distintas áreas, aunque no se confirmó la asistencia total. Incluso, el director general de Relaciones Institucionales, Laborales y Comunitarias, Andrés Guzmán, compartió en redes sociales una imagen del encuentro, donde se observa a las autoridades junto a la ubicación del edificio central de la Anses.
El auditorio Alfredo Pochat, donde se realizó el acto, no suele destinarse a celebraciones de este tipo. Tradicionalmente, ese espacio se utiliza para conferencias de prensa, anuncios oficiales y reuniones de gestión con responsables de las distintas delegaciones del organismo en todo el país, por lo que el uso para un festejo interno resultó inusual.
Preludio de la reforma previsional
Luego de la reforma laboral aprobada por el Gobierno en el Congreso, el próximo paso en agenda sería avanzar hacia una transformación del sistema previsional, con eje en una eventual privatización. En ese marco, una de las estrategias planteadas apunta a reducir el tamaño operativo de la Anses. Con ese objetivo, los trabajadores del organismo recibieron la notificación de un plan de retiros voluntarios destinado a achicar la planta.
Desde el Sindicato de los trabajadores de la Anses (Secaspfi) respondieron con dureza a la medida. “Mientras reclamamos paritarias y una recomposición salarial, el Gobierno impulsa retiros ‘voluntarios’. Exigimos salarios dignos, pero vemos cómo algunos funcionarios utilizan recursos del Estado para beneficios que no responden a las necesidades de la población”, señalaron en un comunicado.
Además, desde el gremio cuestionaron el carácter voluntario de la iniciativa: “Pretenden presentarlo como una decisión individual, pero lo que hay detrás es una política de presión económica y emocional sobre los trabajadores para forzarlos a aceptar condiciones que en otro contexto no aceptarían”. También advirtieron que no se trata de un hecho aislado, sino de una dinámica que ya se viene repitiendo.
En el organismo, en tanto, circulan críticas hacia funcionarios vinculados al área de Desregulación, a quienes internamente algunos denominan “Sturzenegger Boys”. Entre ellos mencionan a Alejandro Tamer, cercano al ministro, quien fue señalado por presuntamente grabar a empleados en una sede de la Anses mientras mantenía un trato hostil.
Según relatan trabajadores, Tamer no realiza estas auditorías en soledad, sino acompañado por Valentín Spialtini, director nacional de Racionalización del Estado. En ese contexto, crece la preocupación dentro del organismo por un posible proceso de ajuste más profundo, que incluiría recortes progresivos y un debilitamiento de la estructura, en línea con una eventual reforma previsional.
