La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegó este jueves al país, con el objetivo de avanzar en las negociaciones para la aprobación de la segunda revisión del acuerdo y destrabar el desembolso de 1.000 millones de dólares. Lo hizo en medio del escándalo por los cambios en el Indec, sobre el que el organismo de crédito mantuvo hasta ahora un sugestivo silencio oficial.
Así lo confirmaron fuentes oficiales del FMI: "Como parte de nuestro compromiso continuo, una misión técnica del FMI, encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, se encuentra actualmente en Buenos Aires para las discusiones relacionadas con la segunda revisión en el marco del Servicio Ampliado del Fondo y la consulta del Artículo IV para Argentina. Brindaremos más información sobre los próximos pasos a su debido tiempo", señalaron a El Destape.
El acuerdo fue firmado originalmente en abril de 2025 y su primera revisión, con más de un mes de demora, se aprobó en agosto. Ahora, Argentina y los técnicos del Fondo buscarán acordar las condiciones para la aprobación de la segunda revisión, cuyas metas corresponden a fin de diciembre pasado.
La llegada de la misión implica un panorama optimista para el Gobierno, ya que supone la recta final de las negociaciones, que comenzaron durante el mes de enero y se desarrollaron hasta ahora de forma virtual. Por lo tanto, se descuenta que Argentina logrará la aprobación, seguramente más temprano que tarde.
Ello ocurrirá pese al flagrante incumplimiento de la meta de acumulación de reservas por varios miles de millones de dólares, producto tanto de las ventas durante los meses de turbulencia preelectoral como del empecinamiento del Gobierno en evitar una suba del tipo de cambio tras las elecciones.
Así, el Gobierno deberá pedir un waiver (perdón parcial por el incumplimiento de alguna de las metas) por segunda vez consecutiva, ya que debió solicitarlo en la revisión de agosto también por la falta de reservas netas necesarias.
La concesión del waiver por parte del Fondo se verá favorecida por el cambio del esquema cambiario a partir de enero, mediante el cual el Banco Central se propuso comenzar realmente un sendero de acumulación de divisas, dejando atrás su política de no comprar en el medio de las bandas. Gracias a esto, la autoridad monetaria logró acumular, durante todo enero, un total de 1.157 millones de dólares.
Aunque esta última cifra no cuenta para la meta en sí, ya que es posterior al corte de la revisión, sí servirá para darle argumentos al FMI a favor de la aprobación, por mostrar el cambio de orientación del Gobierno.
