Una gloria del deporte argentino fulminó a Javier Milei al compararlo con Cristina Fernández de Kirchner, con relación a la gestión de La Libertad Avanza en este ámbito a nivel nacional. El ajuste en el presupuesto general en esta disciplina fue muy cuestionado públicamente nada menos que por Jon Uriarte, emblema de la Selección Argentina de vóley que consiguió la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, en Corea del Sur.
Durante la entrevista con TyC Sports, el exarmador de 64 años y vigente entrenador fue durísimo con el actual mandato de ultraderecha. De hecho, sostuvo que el contraste con la etapa kirchnerista es "muy claro" y calificó como "desierto" lo que se vive en la disciplina por estas horas.
MÁS INFO
Jon Uriarte lapidó a Milei por el ajuste en el deporte y en el vóley argentino: "Debería ser una lección"
Consultado acerca de la situación actual, el exjugador disparó munición gruesa: "Hoy volvimos a tener un subsecretario de Deportes (Diógenes de Urquiza Anchorena), que cuando asumió por primera vez nos mandó a trabajar... Un caradura que no tiene ni la menor idea de todo el esfuerzo que hay detrás de cada logro en el deporte, tanto cuando el equipo de una escuela viaja a una competencia como cuando obtenemos un resultado relevante".
Muy convencido e involucrado políticamente, el entrevistado aseguró que "hay muchos deportistas, entrenadores y dirigentes que entienden que sin una participación activa y militante de deportistas relevantes es muy difícil obtener el músculo político para realizar transformaciones". Incluso, opinó que "la inmensa relevancia cultural del deporte en Argentina no tiene correspondencia con su capacidad política y de lobby".
Uriarte invitó a reflexionar al respecto: "Imaginate a 300 deportistas militando por recuperar el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) o por terminar con la pandemia de las apuestas online...". "Todavía no logramos ese nivel de participación política, pero también veo dirigentes que visualizan que profundizar una gimnasia más democrática y más participativa contribuiría a romper con décadas de análisis, diagnósticos y propuestas que terminan en frustraciones porque no tenemos poder político que los impulse y los plasme", remarcó.
Con palazos también a la gestión de Alberto Fernández en este sentido, agregó: "Después de tener un ministro de Educación licenciado en Educación Física y medallista panamericano como deportista (Jaime Perczyk), que no movió el amperímetro ni un milímetro para jerarquizar la Educación Física en la escuela, me dejó la conclusión de que para mejorar ese aspecto fundamental se requiere de un poder político que estamos muy lejos de tener".
A la hora de hacer un breve revisionismo histórico, Uriarte manifestó que "en cambio, los clubes argentinos son una riqueza democrática extraordinaria. Son las organizaciones libres del pueblo que dan respuesta a necesidades e intereses de la comunidad, esa visión que tuvo Juan Domingo Perón para marcar un norte de desarrollo y que se sostiene con tanta validez y eficacia al día de hoy".
También mencionó que "una política de clubes debería ser una política de Estado, no sólo para apoyar a los existentes, sino como estrategia para llegar, con la creación de nuevos clubes, a realizar la democratización del deporte y garantizar el acceso en aquellos lugares donde todavía no se llega".
La diferencia entre Cristina Kirchner y Milei en el deporte, según Uriarte
"Estas declaraciones principistas carecen de sentido sin volumen en la construcción política. El contraste entre el salto estratégico que plasmó Cristina (Fernández de Kirchner) con la creación del ENARD y el desierto que transitamos hoy debería ser una lección muy clara para el deporte. Hemos conversado con Máximo (Kirchner) en el Congreso sobre la importancia decisiva de retomar ese camino, del rol irremplazable del Estado no solo en el apoyo a los referentes en el alto rendimiento, sino también en la participación en infancias y adolescencias, tanto en el ingreso a los clubes como en competencias como los Juegos Evita. Pero sin mucha gimnasia política por parte del deporte es muy difícil que movamos cosas trascendentes".
La tradición de Argentina en el deporte
"Yo miro mi país con mucho orgullo por lo que somos y hemos construido en el deporte. Creo que tenemos un potencial enorme si logramos construir poder político y poner en valor el rol irremplazable que tenemos en la sociedad tecnológica, en la formación de infancias y adolescencias, en la salud mental y en la felicidad de todos y todas. Hay que articular mejor con algunos sectores privados: la industria del deporte ha tomado una dimensión extraordinaria y hay mucho por hacer para que más personas tengan acceso".
El drama social y los problemas económicos: "El gobierno de Milei ha significado un retroceso profundo"
"La dificultad para pagar la cuota del club está a la orden del día, tanto para las familias como para las instituciones, que deben afrontar servicios y sostener actividades sin que se respete la Ley de Clubes ni las tarifas sociales. La desaparición de los Juegos Evita dejó a miles de pibes y pibas sin esa experiencia vital, mientras que también cayó el número y el monto de las becas para deportistas de alto rendimiento".
"El gobierno de Milei ha significado un retroceso profundo para el desarrollo comunitario, social y popular, en favor de un sector ínfimo de la Argentina y de corporaciones globales. Un proyecto de desarrollo del deporte argentino solo puede llevarse adelante dentro de un modelo de país. Si no entendemos esto, no podemos salir de este páramo".
"El Estado tiene que cumplir su rol para democratizar el acceso. El mercado piensa en una mayor cantidad de consumidores, pero un pueblo sano practica deporte. Un Estado desertor es una mala noticia para todos, pero el desafío es construir poder popular. Es necesario articular los intereses del deporte como derecho y del deporte como negocio, en beneficio, en primera instancia, de garantizar el acceso a las mayorías populares".
"Sin duda, se pueden tener políticas que retomen en el sistema el valor que acumulan los deportistas en sus carreras internacionales. De nuevo, necesitamos mucha política, de la muy buena".
