El nuevo plusmarquista mundial de maratón, Sabastian Sawe, desestimó el lunes las acusaciones de que sus "superzapatillas" Adidas equivalen a un "dopaje mecánico", mientras disfrutaba del momento de convertirse en el primer hombre en romper la barrera de las dos horas en una carrera oficial.
El keniano de 31 años rompió una de las barreras más difíciles de superar en el atletismo al alzarse con la victoria en el Maratón de Londres con un tiempo de 1 hora, 59 minutos y 30 segundos. Corrió con las Adizero Adios Pro Evo 3 de Adidas, de 97 gramos, y también pulverizó el récord mundial de 2:00.35, establecido por el fallecido Kelvin Kiptum en 2023.
"Las zapatillas son muy buenas, muy ligeras, cómodas y ofrecen una gran sujeción, y te impulsan hacia delante", afirmó. "Y la gran diferencia es que son muy ligeras y muy cómodas".
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La carrera de Sawe fue el hito más espectacular hasta la fecha de una carrera tecnológica que ha transformado el atletismo de fondo en la última década, pero no se inmutó cuando se le preguntó si le molestaban las críticas sobre las zapatillas.
"En absoluto, porque la zapatilla fue homologada", dijo. "Creo que no hay dudas al respecto. Así que yo tampoco tengo ninguna duda".
La carrera femenina ofreció su propio y llamativo paralelismo, ya que Tigst Assefa batió su propio récord mundial femenino (sin liebres masculinas), con 2:15.41, para revalidar su título de Londres, y lo hizo con el mismo modelo de Adidas que llevaba Sawe.
"De cara al futuro, me encantaría conseguir el récord mundial absoluto de maratón femenino", comentó Assefa. "Y en cuanto a las zapatillas, hablaré con mi entrenador y con la marca, y espero que puedan seguir proporcionándome las zapatillas que me permitan correr rápido".
El maratón masculino de dos horas se consideraba en su día un techo fisiológico natural, y los atletas se acercaban a él en pequeños incrementos. En este siglo, los récords se habían rebajado por segundos hasta los últimos nueve años, en los que se han desplomado por minutos.
Con información de Reuters
