Final explicado de "Michael", la película de Michael Jackson: por qué el final es abierto

La biopic de Michael Jackson deja fuera mucha de la historia del cantante y cierra en un momento cúspide, donde se desconocía mucho sobre su vida.

27 de abril, 2026 | 16.32

La película Michael, dirigida por Antoine Fuqua y protagonizada por Jaafar Jackson, reconstruye el ascenso de Michael Jackson desde su infancia en los Jackson 5 hasta su consolidación como superestrella global. El film se centra en su lucha por independizarse de su padre y manager, el exigente Joseph Jackson, y en cómo esa presión marcó su identidad artística. A lo largo del relato, se muestran hitos como su transición a solista, el éxito de álbumes como Thriller y Bad y la construcción de su figura pública, siempre en tensión entre el talento extraordinario y la fragilidad emocional.

Final explicado de "Michael", la película de Michael Jackson

El final de la película se sitúa en 1988, durante un multitudinario concierto en Wembley como parte del “Bad World Tour”. Allí, la película muestra a Jackson completamente transformado: ya no es el niño que buscaba aprobación, sino un ícono que domina al público con una presencia magnética. En plena actuación, la historia se corta abruptamente y aparecen los créditos junto al mensaje “su historia continúa”.

Este desenlace no es casual. Se ha dicho que la película originalmente iba a abordar etapas más polémicas de su vida, incluyendo las acusaciones judiciales de los años 90, pero debió reescribirse y eliminar ese material por cuestiones legales y decisiones familiares. Como consecuencia, el relato opta por cerrar en el momento más alto de su carrera, evitando los aspectos más controvertidos y dejando esa parte para una posible continuación.

El final funciona como una consagración simbólica. El concierto representa el punto en el que Michael deja de ser una promesa para convertirse en estrella. En términos dramáticos, ese recital es el clímax emocional de su historia “positiva”.

Michael Jackson fue acusado de abuso sexual infantil, pero su película no lo retrata. (Crédito de foto: Lionsgate)

Cerrar con un show y no contar las acusaciones de abuso

Un aspecto clave que genera debate es que Michael evita retratar las denuncias por abuso sexual infantil que marcaron la vida pública de Michael Jackson durante los años 90 y 2000. La película opta por detener su relato antes de ese período, dejando fuera tanto las acusaciones como los procesos judiciales y el impacto mediático que tuvieron en su carrera.

Esta omisión responde a decisiones creativas y legales. De esta manera, la historia se concentra exclusivamente en su ascenso artístico y en una consagración como ícono global, que años después sería puesta en duda.

El objetivo del final es celebrar el legado artístico del “Rey del Pop” y evitar cuestionar sus malas acciones. En lugar de contar su historia completa y honesta, con todas sus facetas, la película elige un final eufórico, casi mítico, que refuerza la idea de que Michael Jackson era un fenómeno intachable.