La polémica por la reforma laboral y la quita de derechos sumó un nuevo episodio de insensibilidad oficial. Esta vez, el protagonista fue el canciller Pablo Quirno, quien utilizó su paso por la pantalla de A24 para bromear sobre uno de los puntos más resistidos del proyecto libertario: el recorte salarial ante lesiones fuera del ámbito de trabajo.
El insólito momento ocurrió al inicio de su entrevista con Eduardo Feinmann. El funcionario se presentó en el estudio con una lesión visible y el conductor le consultó de inmediato por el motivo. "Buen día, disculpame la mano", arrancó el ministro. Ante la pregunta del periodista ("¿Qué le pasó?"), la respuesta fue directa: "Jugando al fútbol. Accidente deportivo, me rompí la mano".
Lejos de mantener la seriedad que exige su cargo, Quirno aprovechó la situación para ironizar sobre el artículo que el propio Gobierno intentó impulsar y que finalmente quedó fuera del dictamen por el rechazo generalizado. Fiel a su estilo, Feinmann le siguió el juego y le preguntó: "Le van a bajar el sueldo un 50%?".
La contestación del canciller generó un fuerte repudio, ya que expuso la desconexión total con la realidad de los trabajadores. "No, porque gracias a Dios fue antes de la promulgación de la ley", celebró entre risas.
La posición de Quirno en la cancha
Para cerrar el bochornoso bloque televisivo, el presentador remató la charla con una última consulta sobre su rol en la cancha: "Está muy bien. ¿Juega de arquero?". Y el funcionario confirmó: "Arquero".
