El café de especialidad se popularizó en los últimos años y cada vez hay más cafeterías que lo hacen. Sin embargo, también es posible hacer café de este estilo en casa con esta receta.
Para estos días de calor, una gran opción es el cold brew: intenso, refrescante y con menor acidez que las preparaciones tradicionales. Es un café frío, pero con un toque diferente.
Aunque muchos creen que para lograr un buen cold brew se necesita equipamiento específico o máquinas costosas, lo cierto es que puede prepararse fácilmente en casa con una prensa francesa.
Cómo hacer cold brew en casa: método simple y efectivo
La prensa francesa no solamente sirve para café caliente. También permite realizar extracciones en frío que resaltan los sabores más suaves y dulces del grano, reduciendo la acidez y el amargor.
La clave está en la calidad del café y en la proporción. Se recomienda utilizar granos de tueste medio o claro, molidos de manera gruesa (similar a la textura del azúcar).La proporción ideal es una parte de café por cada cuatro de agua fría.
El paso a paso
-
Colocar el café molido en la prensa, agregar el agua fría y mezclar suavemente para asegurar que todo el café quede bien hidratado.
-
Luego, colocar la tapa sin bajar el émbolo y dejar reposar en la heladera durante al menos 12 horas.
-
Pasado ese tiempo, presionar el émbolo lentamente para separar el líquido de los posos.
-
El resultado es un café frío suave, aromático y listo para servir.
-
Servilo con hielo y leche. Podés endulzar con lo que más te guste o tomarlo así.
MÁS INFO
Cómo disfrutarlo
El cold brew puede tomarse solo con hielo o combinarse con leche, bebidas vegetales o jarabes saborizados. Es muy versátil y es por esto que es posible adaptarlo a distintos gustos y convertirlo en una opción refrescante para cualquier momento del día.
