Amor sin edad: qué dice la psicología sobre salir con alguien más joven y por qué cada vez más parejas rompen las reglas

Un análisis psicológico revela que las relaciones con diferencia de edad crecen pese a los prejuicios sociales, con fuerte química y conexión emocional como ventajas, pero desafíos en proyectos de vida y aceptación del entorno.

05 de febrero, 2026 | 11.36

Salir con alguien más joven dejó de ser una rareza para convertirse en una tendencia cada vez más visible entre personas solteras, especialmente aquellas que vienen de relaciones con pares de edad similar y buscan nuevas experiencias afectivas. El psiquiatra y sexólogo Walter Ghedin analiza este fenómeno que, aunque crece, todavía convive con prejuicios sociales y lecturas simplistas sobre las verdaderas motivaciones detrás de estos vínculos.

Históricamente, las relaciones entre hombres mayores y mujeres jóvenes fueron más aceptadas socialmente, incluso asociadas a la idea de virilidad masculina. Sin embargo, cuando la mujer es mayor, la crítica suele ser más intensa y aparecen interpretaciones cargadas de estereotipos. Desde supuestas dependencias económicas ("ella lo mantiene") hasta lecturas pseudopsicológicas sobre necesidades afectivas ("busca una madre"). Para Ghedin, estas miradas reflejan cómo las parejas que salen de la “norma social” siguen enfrentando cuestionamientos externos que muchas veces poco tienen que ver con la realidad del vínculo.

Las ventajas y desventajas de salir con alguien más joven, según una investigación psicológica

Un estudio reciente realizado por la aplicación Match junto al Kinsey Institute, basado en una muestra de 5000 personas solteras, aporta datos concretos sobre las ventajas y desventajas de las relaciones con diferencia de edad. Entre quienes salen con parejas más jóvenes, el 47% destaca la fuerte química física como uno de los principales motores del vínculo, mientras que el 41% asegura sentirse más atractivo sexualmente. Además, el 31% valora la compatibilidad en el deseo y la iniciativa sexual. Sin embargo, también aparecen desafíos, el 30% menciona diferencias en las perspectivas de vida, el 27% percibe menor madurez emocional en la pareja y el 21% reconoce dificultades para integrarse a los círculos sociales del otro.

Desde la mirada de las personas más jóvenes que eligen parejas mayores, la estabilidad financiera (34%), la madurez emocional (36%) y la sensación de cuidado dentro de la relación (31%) aparecen como puntos fuertes. Entre los obstáculos, surgen nuevamente las distintas metas de vida (26%) y las dificultades para encajar socialmente (19%).

Eduardo Constantini tiene 77 años y su esposa Elina Fernández tiene 34 años.

A pesar de las críticas y desafíos, el balance general del estudio es positivo y sugiere que las relaciones con diferencia de edad pueden sostenerse en el tiempo cuando existe conexión emocional y acuerdos claros. Según Ghedin, muchas de estas parejas priorizan el “aquí y ahora”, mantienen espacios personales y construyen vínculos más flexibles, donde el compromiso se renueva día a día más allá de las expectativas tradicionales sobre el futuro.

Las apps de citas ampliaron sus rangos de edad

Las apps de citas fueron un gran acelerador de este fenòmeno. Desde hace un tiempo, Bumble, Tinder y OKCupid detectaron que cada vez más gente amplía el rango de edad, la mayoría de ellas mujeres, quienes ahora se muestran más abiertas a salir con alguien más joven. Por ejemplo, una chica de 33 pone el filtro en “25–40”.

Graciela Alfano y Matías Alé comenzaron su relación cuando él tenía 22 años y ella 46.

Los estudios empiezan a analizar con lupa lo que pasa en estas parejas y algunas investigaciones sobre relaciones con brechas de edad muestran que cuando hay diferencia de años, las personas que mantienen relaciones con alguien más joven reportan mayor satisfacción sexual que quienes estar con alguien mayor. Por último, también se comprobó que a medida que las mujeres se hacen mayores, están más dispuestas a conocer hombres más jóvenes en plataformas de citas.