Era peón rural, fue despedido de un día para el otro y ahora inauguró un nuevo emprendimiento: "Ahora yo soy el patrón"

La historia de Víctor Díaz se volvió viral hace unos meses atrás, cuando contó que había sido despedido. Sin embargo, hoy su vida dio un vuelvo y pudo reinventarse gracias a las redes.

05 de febrero, 2026 | 13.09

Hace tan solo unos meses atrás, la historia de Víctor Díaz tocó miles de corazones: durante once años trabajó como peón rural en una chacra de San Vicente, pero de un día para el otro fue despedido sin razón aparente. Conmocionado por su abrupta despedida, el joven grabó en video despidiéndose del perro del lugar entre lágrimas y emocionó a los internautas que se toparon con este video. Sin embargo, la vida dio un vuelco para él y hoy la historia la cuenta desde otro lado. "Ahora soy yo el patrón", contó en un nuevo video que se volvió viral.

Luego de once años de trabajo, Víctor fue desvinculado sin cobrar su indemnización. Pero lo que no imaginaba era que, al contar su historia en TikTok, lograría fidelizar un público que lo ayudaría a rearmar su vida: la cantidad de seguidores empezó a crecer en sus diversos perfiles en redes y hoy pudo capitalizarlo con un nuevo emprendimiento propio.

Víctor es un joven paraguayo que llegó al país para trabajar como peón rural, pero le tocó chocarse con la precarización laboral y el empleo informal. Sin ir más lejos, luego de contar su despido, el joven profundizó en los maltratos que recibía por parte de su empleador. Según contó, durante una década trabajó “de lunes a lunes, sin francos ni feriados”, percibiendo un sueldo bajo y sin aportes.

“Cuando yo estaba enfermo, tenía que pagar todo de mi bolsillo y yo nunca me quejaba porque pensaba que estaba bien”, se lamentó también en su momento. Ahora, que recibió asesoría sobre los derechos laborales que le corresponden, relató que estaba “en negro, sin vacaciones” y que durante años se hizo cargo en soledad de 600 vacas. 

La nueva vida de Víctor Díaz: cuáles son sus nuevos emprendimientos

Tan solo unos meses después de su despido, el hombre lanzó su marca de remeras y gorras, la cuales están estampadas con su frase de cabecera, "sin nervio" , con la que se volvió conocido. Sin embargo, el progreso no quedó ahí: también decidió abrir su propia barbería en Ezeiza y la puso a cargo de su pareja para poder seguir dedicando tiempo a sus emprendimientos digitales.

Por último, Díaz también inauguró un emprendimiento de mates y productos relacionados: yerberos, bombillas, bolsos, etc. Sin embargo, su mayor ingreso sigue siendo a través de las redes sociales, donde se muestra como un ejemplo de resiliencia. "Once años trabajé al mando de un patrón. Ahora tengo mi propio emprendimiento y soy yo el patrón”, expresó Víctor en uno de sus videos, donde destacó el esfuerzo que implicó volver a empezar desde cero", enfatizó en uno de sus videos.