El filósofo que superó los 100 años con un simple secreto para tener una vida sana

La historia del filósofo chino que consiguió traspasar los 100 años con un sencillo secreto que mejoró su calidad de vida.

30 de marzo, 2026 | 16.23

Sun Simiao (581–682) es una de las figuras más fascinantes de la historia de China, recordado tanto como médico como pensador ético. Aunque sus enseñanzas son muy divulgadas en publicaciones de autoayuda, su estilo de vida -que lo hizo superar los 100 años- se convirtió en un modelo a seguir para miles: la clave del sencillo truco para alcanzar la plenitud.

Durante la dinastía Tang, Sun Simao se ganó el apodo de “Rey de la Medicina” por su enorme influencia en la medicina tradicional china, pero su legado va mucho más allá de las recetas y los tratamientos: propuso una filosofía de vida centrada en la armonía, la moderación y la compasión. Lejos de limitarse a curar enfermedades, Sun Simiao sostenía que el verdadero objetivo del ser humano debía ser vivir en equilibrio con su cuerpo, su mente y su entorno.

Para el filósofo, la longevidad no era un accidente ni un privilegio reservado a unos pocos, sino el resultado de hábitos sostenidos en el tiempo. Su enfoque integraba conocimientos de medicina, taoísmo y ética, anticipando conceptos que hoy se asocian con el bienestar integral.

Una receta sencilla y metódica

Uno de los pilares de su pensamiento era la regulación de la vida cotidiana. Sun Simiao recomendaba mantener horarios regulares, respetar los ciclos naturales del día y la noche, y evitar los excesos, especialmente en la comida y el consumo de alcohol. Según él, una dieta equilibrada —basada en alimentos simples y naturales— era fundamental para preservar la energía vital, conocida como “qi”. Comer en exceso, advertía, debilitaba el organismo y acortaba la vida.

Otro aspecto central era el control de las emociones. Sun Simiao creía que sentimientos como la ira, la tristeza o la ansiedad podían dañar profundamente la salud física. En este sentido, su pensamiento se adelantó a lo que hoy entendemos como la conexión entre salud mental y bienestar corporal. Recomendaba cultivar la serenidad, practicar la paciencia y evitar conflictos innecesarios. La paz interior, sostenía, era una de las claves para una vida larga.

Pero quizás el rasgo más distintivo de su filosofía era su énfasis en la ética. En su obra más famosa, Qianjin Yaofang (“Recetas valiosas para emergencias”), incluyó un texto conocido como el “Juramento del Gran Médico”, donde establece que el médico debe tratar a todos los pacientes con igual respeto, sin importar su riqueza, estatus o condición. Este principio de compasión universal no solo era una guía para los profesionales de la salud, sino también una invitación a vivir con empatía en todos los aspectos de la vida.

Sun Simiao también promovía la actividad física moderada, como caminatas o ejercicios suaves, y prácticas respiratorias para fortalecer el cuerpo. Estas recomendaciones, hoy asociadas con disciplinas como el qigong, formaban parte de su visión preventiva de la medicina: cuidar el cuerpo antes de que aparezca la enfermedad.