Samsung quiere un lugar en uno de los mercados que más está creciendo en tecnología: el de los anteojos inteligentes. Después de meses de rumores y filtraciones, la empresa confirmó oficialmente en el Mobile World Congress de Barcelona que sus Galaxy Glasses son una realidad y que tienen fecha tentativa de llegada para 2026. El objetivo es claro: competir de frente con las Ray-Ban de Meta, que hoy dominan ese segmento.
Cómo funcionan las Galaxy Glasses
Jay Kim, vicepresidente ejecutivo de la división móvil de Samsung, reveló en el MWC 2026 los primeros detalles concretos sobre el dispositivo. Las gafas incluirán una cámara ubicada a la altura de los ojos del usuario, y la información captada por esa cámara será procesada por el smartphone conectado, no directamente por el dispositivo. En otras palabras, los anteojos son los ojos y el celular es el cerebro: una división de tareas que permite mantener el hardware liviano sin resignar capacidad de procesamiento.
Kim explicó que la IA del dispositivo entenderá "hacia dónde estás mirando" para alimentar de información al teléfono y luego procesarla para brindarle más datos al usuario. Así, las gafas podrían, por ejemplo, traducir un menú en otro idioma, identificar un monumento o gestionar reservas, todo sin sacar el celular del bolsillo.
Quiénes están detrás del proyecto
Samsung se alió con Google para la parte tecnológica, con Android XR como plataforma de software, y con Gentle Monster y Warby Parker para el diseño de las monturas. No es un proyecto menor: son tres años de desarrollo conjunto con algunas de las empresas más importantes del sector.
Las Galaxy Glasses montarán un procesador Snapdragon AR1, el mismo que usan las Ray-Ban Meta, y contarán con lentes fotocromáticas que se oscurecen con la luz solar. También tendrán un panel táctil lateral para controlar la música o invocar a Gemini, el asistente de IA de Google.
Qué se viene después
El primer modelo no tendrá pantalla de realidad aumentada. Una versión con display monocular en una de las lentes se esperaría para 2027. Samsung apuesta por ir de lo simple a lo más complejo, exactamente como hicieron otros fabricantes antes.
Kim comparó el momento actual de los anteojos inteligentes con los primeros años de los smartphones, cuando las apps disponibles eran pocas: "cuando llegás a 200, 1000 apps, así es como veremos que esas gafas mejoran con el tiempo". La apuesta de Samsung es que este dispositivo sea el próximo gran gadget de uso masivo, más accesible y cotidiano que los visores de realidad aumentada como el Galaxy XR.
