El diagnóstico coincide con el de otros referentes del sector. Tom Hewitson destaca que la IA no es infalible, ya que se basa en información existente que puede ser errónea. Es vital no idealizarla, sino tratarla como a un humano: formulando preguntas de formas diversas y contrastando respuestas para obtener información precisa. La interacción, insiste, debe ser un diálogo, no una consulta de una sola línea.
El error más extendido: usarla como buscador
Jon Hernández, uno de los divulgadores más visibles en redes sociales sobre inteligencia artificial, plantea que la confusión entre un chatbot y un buscador es el principal obstáculo para aprovechar su potencial. Según sostuvo en el podcast Roca Project, la mayoría de los usuarios usa ChatGPT como si fuera Google, cuando en realidad su función va mucho más allá de entregar datos o encontrar enlaces.
El problema es concreto: los modelos de lenguaje no buscan información en tiempo real, sino que generan texto a partir de lo que aprendieron durante su entrenamiento. "La gente está utilizando ChatGPT en su mayor parte para buscar conocimiento, como si fuese Google, y ese es el mayor error. ChatGPT no sirve para eso; las IA alucinan y a veces se inventan cosas, con lo cual no es la fuente de conocimiento más precisa del mundo".
Qué hacer en cambio
El verdadero potencial de estas herramientas está en tareas donde el modelo actúa como colaborador: redactar, resumir, analizar, generar ideas, adaptar textos. Para sacar provecho, la clave está en el prompt. Según el experto argentino Daniel Stilerman, hay tres elementos que deben estar presentes: "Decirle quién sos, mencionarle cuál es el objetivo que tenemos y por último indicarle qué es lo que espero que me devuelva".
Otro error frecuente es la consulta de una sola línea. La mayoría trata a ChatGPT como un cajero automático de palabras: introduce una solicitud básica y obtiene una respuesta estándar. El cambio radical llega cuando se empieza a tratarlo como un colaborador junior al que hay que contextualizar y guiar.
La verificación sigue siendo indispensable
Ningún nivel de destreza con los prompts convierte a la IA en un oráculo. Los modelos más avanzados siguen generando errores en un porcentaje significativo de respuestas. La recomendación unánime de los especialistas es verificar siempre los datos obtenidos, especialmente en temas de salud, finanzas o derecho, antes de tomar decisiones importantes basadas en ellos.
