Cambia la Etiqueta de Eficiencia Energética: cómo es el nuevo sistema

Con un nuevo esquema de clasificación, el sistema busca brindar información más clara y comparable.

28 de enero, 2026 | 15.32

Argentina actualizó el Sistema de Etiquetado de Eficiencia Energética para electrodomésticos, con un cambio clave en la forma de clasificar los productos. El nuevo esquema no modifica el consumo real de energía ni el impacto en la factura de luz, sino que redefine la escala para ofrecer información más clara, comparable y alineada con las tecnologías actuales. El objetivo es que los consumidores puedan entender mejor qué están comprando y tomar decisiones más informadas al momento de elegir.

La principal novedad es la adopción de una escala unificada de eficiencia energética que va de la A a la G, en reemplazo de las antiguas categorías “Plus” (A+, A++ y A+++). Este ajuste no significa que los electrodomésticos sean menos eficientes que antes: siguen consumiendo exactamente lo mismo. Lo que cambia es la letra con la que se comunica ese nivel de consumo, ahora bajo un criterio más exigente y actualizado.

Más información para comparar y elegir

La nueva etiqueta de eficiencia energética amplía su rol y se consolida como una herramienta integral de consulta. Incorpora un código QR que permite acceder de forma inmediata a la ficha técnica completa del producto y una banda visual central que detalla el consumo energético real (por año, por hora o por ciclo, según el electrodoméstico). Esto facilita comparaciones directas entre distintos modelos y marcas al momento de la compra.

Por primera vez, el sistema también contempla aspectos como reparabilidad, reciclabilidad, mantenimiento y disposición final, lo que apunta a promover decisiones más conscientes y sustentables, más allá del precio o la marca.

Qué significa cada letra y cómo impacta en el consumo

Dentro del nuevo esquema, la categoría A representa el mayor nivel de eficiencia energética posible. En electrodomésticos de lavado, por ejemplo, las diferencias entre letras implican variaciones concretas en el consumo: un producto B puede consumir en promedio un 20% más que uno A, mientras que uno C puede llegar hasta un 39% más.

Estos valores son estimados y se calculan siempre tomando como referencia un equipo A, ya que cada letra abarca un rango de consumo definido por la normativa vigente. En este contexto, Samsung acompaña la actualización del sistema de etiquetado con una amplia gama de productos desarrollados con foco en la eficiencia energética.

Cada letra abarca un rango de consumo definido por la normativa vigente.

Además, muchos de sus equipos pueden conectarse a la app SmartThings, que permite monitorear y gestionar el consumo desde el celular. Con funciones como AI Energy Mode, es posible optimizar automáticamente el uso de los electrodomésticos y lograr ahorros adicionales estimados de entre un 10% y un 15%, según la categoría y el producto, llevando la eficiencia de la etiqueta a un ahorro real en la factura de luz.