Tras la eliminación de aranceles de importación, ¿son más baratos los celulares?

A más de un mes de la medida los precios no cayeron como se suponía. ¿Cuáles son los principales motivos?

24 de febrero, 2026 | 17.57

El 15 de enero de 2026 entró en vigencia el arancel cero para la importación de celulares en la Argentina, tal como estableció el Decreto 333/2025. La expectativa era clara: precios más bajos casi de inmediato. Sin embargo, a más de un mes de la medida, los valores en los principales ecommerce y cadenas de retail muestran un escenario muy distinto: no hubo bajas generalizadas y, en algunos casos, incluso se registraron aumentos.

Un relevamiento de mercado realizado entre el 14 de enero y el 19 de febrero confirma que el impacto en el bolsillo todavía no llegó. Modelos premium como el iPhone 17 Pro Max, el Motorola Razr 60 Ultra, el Samsung Galaxy S25 Ultra y el Xiaomi 14T mantienen precios similares a los previos a la eliminación del Derecho de Importación Extrazona (DIE), con diferencias limitadas a promociones puntuales y descuentos bancarios.

Por qué no bajan los precios de los celulares

La explicación principal está en el stock. Los equipos que hoy se venden ingresaron al país durante el último trimestre de 2025, cuando todavía regía un arancel del 8%. Ese impuesto ya fue abonado y forma parte del costo de reposición. En un mercado donde la rotación de inventario puede demorar entre 60 y 90 días, los primeros celulares importados con arancel cero recién empezarían a verse masivamente entre fines de febrero y marzo.

Pero el arancel no es el único componente impositivo. Aunque el DIE ahora sea 0%, los celulares importados siguen pagando 21% de IVA, 9,5% de Impuestos Internos, Tasa de Estadística y percepciones de Ganancias e Ingresos Brutos. Según estimaciones privadas, la carga tributaria efectiva ronda hoy el 29%. Es menor que en 2025, pero todavía representa casi un tercio del precio final.

Hasta el momento no hubo bajas generalizadas y, en algunos casos, incluso se registraron aumentos.

A este escenario se suma un factor internacional: el fuerte aumento del precio de las memorias DRAM y NAND, impulsado por la demanda de hardware para inteligencia artificial. Este encarecimiento en dólares neutraliza parte del beneficio fiscal local.

En paralelo, el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego —bajo la Ley 19.640— sigue otorgando ventajas a fabricantes radicados en la isla, que no pagan Impuestos Internos. Aun así, la baja impositiva tampoco se trasladó de forma plena a los valores de venta.

Por último, el costo financiero pesa. En la Argentina, gran parte de los celulares se venden en cuotas. Ese financiamiento —aunque figure como “sin interés”— suele estar incorporado en el precio de lista.

El arancel cero es una señal macroeconómica relevante, pero su impacto es gradual. Si el recambio no es urgente, marzo o abril podrían ofrecer un escenario más competitivo. Hoy, el mercado todavía está en transición.